La pasada noche, durante las negociaciones en Londres, el yen subió repentinamente hasta las 155 unidades por dólar, después de alcanzar su nivel más bajo frente al dólar desde julio de 2024. Esta mañana, el dólar se movía en los 157,23 yenes.
El diario económico Nikkei afirmó que el Gobierno nipón y el Banco de Japón (BoJ) intervinieron en el mercado de divisas en la noche del jueves, comprando yenes y vendiendo dólares, según una fuente oficial que no reveló su identidad ni el total de la transacción.
El mismo jueves por la tarde, la ministra de Finanzas japonesa, Satsuki Katayama, ya había insinuado la posibilidad de una intervención: "Se acerca el momento de tomar las medidas decisivas que llevo tiempo proponiendo", dijo en breves declaraciones a la prensa desde su oficina ministerial recogidas por la agencia de noticias Kyodo.
La reciente caída del yen siguió a la decisión del BoJ de congelar en el 0,75 % los tipos de interés de referencia a corto plazo por tercer mes consecutivo, una decisión dividida que se aprobó con seis votos a favor y tres en contra.
A esta situación se suma el contexto geopolítico tenso, marcado por el conflicto en Oriente Medio y el aumento en los precios del crudo.
La posibilidad de un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz, cuyo cierre ha obligado a Japón a liberar millones de barriles de sus reservas estratégicas, empujó el jueves el precio del barril de petróleo brent para entrega en junio que cotizaba por encima de los 120 dólares, aunque al final de la jornada había caído a 114,01 dólares el barril.
La última vez que las autoridades japoneses intervinieron en el mercado de divisas fue en julio de 2024.
