La agencia prevé que el déficit del gobierno general alcance el 7,9 % del PIB en 2026, un nivel que se mantendría al año siguiente, lo que llevaría la deuda pública a superar el 120 % del PIB en el mismo periodo.
En su informe, Fitch advierte que "los déficits fiscales estructuralmente grandes mantendrán la carga de la deuda de EE.UU. muy por encima de la de otros soberanos de categoría ‘AA’".
El informe también advierte sobre la incertidumbre en torno a la política comercial y fiscal, incluyendo la sostenibilidad de los ingresos por aranceles y posibles tensiones políticas en el Congreso tras las elecciones de mitad de mandato.
Además, estima que los fondos fiduciarios de la Seguridad Social y Medicare podrían agotarse en la próxima década.
Pese a ello, Fitch mantiene la calificación de Estados Unidos en ‘AA+’ con perspectiva estable, destacando como fortalezas la solidez de su economía, el papel del dólar como moneda de reserva global y la profundidad de sus mercados financieros, aunque reconoce un deterioro prolongado en la gobernanza fiscal.
