"La ayuda humanitaria debe ser respetada y protegida en todo momento y a cualquier precio», señaló en un comunicado la directora de Greenpeace Suiza, Iris Menn.
Greenpeace, que prestaba apoyo logístico a la flotilla con su barco Arctic Sunrise, acusó a Israel de violar el derecho internacional.
Un total de 175 activistas que participaban en la flotilla están siendo trasladados a Israel tras haber sido detenidos cuando sus embarcaciones se encontraban a unos 1.200 kilómetros de la Franja, cerca de las costas de Grecia.
Greenpeace Suiza relató que la flotilla recibió una advertencia por un canal internacional de radio con el remitente identificándose como la Armada israelí y exigiendo que la flotilla cambiara de rumbo, a lo que siguió la interferencia de los canales de comunicación, poniendo a la misión en riesgo en alta mar.
Detalló que la interferencia incluyó las comunicaciones de emergencia marítima SOS, el Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS) y las bandas Iridium.
