Para Espaillat, el fallo del alto tribunal en el caso Louisiana v. Callais debilita protecciones fundamentales. "La decisión ataca el corazón de nuestra democracia. Es el paso más reciente en un esfuerzo de varias décadas por borrar el progreso que culminó en la Ley de Derecho al Voto", aseguró.
"Es un doloroso recordatorio del poder ejercido por quienes están dispuestos a eludir la voluntad del pueblo y actuar fuera del proceso político para reescribir leyes aprobadas por el Congreso", señaló Espaillat.
El Supremo emitió el miércoles un fallo que limita el rediseño de mapas electorales por motivos raciales en todo el país, al posicionarse a favor de los demandantes republicanos en un caso contra la creación de un segundo distrito de mayoría afroamericana en el estado de Luisiana.
El caso tiene impacto nacional en un año electoral y se remonta a un mapa trazado por el gobierno republicano de Luisiana tras el censo de 2020, que concentraba a la mayoría de votantes negros en un solo distrito.
Esa decisión fue impugnada en los tribunales, lo que llevó al diseño de un nuevo mapa con dos distritos de mayoría afroamericana.
Sin embargo, este último mapa también fue recurrido por supuestamente vulnerar el principio de igualdad, lo que llevó el caso hasta el Supremo, que finalmente ratificó la decisión del tribunal inferior en una votación dividida.
Espaillat, primer congresista dominicano en EE.UU., advirtió de que el fallo eleva el umbral de prueba para demostrar discriminación, lo que dificulta impugnar mapas electorales considerados injustos.
"Esta decisión les facilita a esos actores de mala fe marginar y borrar a nuestras comunidades. Pero no es el fin. Es un llamado a cada estadounidense que cree en la democracia y el estado de derecho a participar y a luchar por los ideales de nuestra nación", afirmó.
