Takaichi insistió a Pezeshkian en que "garantice lo antes posible la navegación libre y segura en el estrecho de Ormuz para los buques de todos los países, incluidos los de Japón y otras naciones asiáticas", explicó en declaraciones a la prensa desde su oficina oficial.
La jefa del Ejecutivo subrayó que el hecho de que un buque vinculado a Japón, con tres japoneses a bordo, haya cruzado Ormuz de manera segura "se recibe como un avance positivo desde el punto de vista de la protección" de los ciudadanos japoneses.
Asimismo, indicó que ella misma realizó "gestiones directas" ante Pezeshkian en el proceso de este primer paso "sin incidentes" por el estratégico paso, mientras que su ministro de Exteriores, Toshimitsu Motegi, y la Embajada en Teherán, llevaron a cabo "diversas coordinaciones con la parte iraní".
No obstante, recordó que "todavía" permanecen en el golfo Pérsico "numerosos" buques vinculados a Japón, incluidos algunos con tripulación japonesa, por lo que prometió seguir realizando esfuerzos diplomáticos de forma activa para lograr que crucen el estrecho "lo antes posible".
Por último, la primera ministra transmitió a Pezeshkian su "firme esperanza" en que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán "se reanuden pronto y alcancen un acuerdo final", mientras que ambos coincidieron en la necesidad de mantener una "comunicación estrecha".
Irán mantiene un estricto control sobre el paso marítimo del estrecho de Ormuz, por el que circula normalmente el 20 % del petróleo mundial y otros productos vitales para la economía mundial, desde el inicio de la guerra el 28 de febrero. En respuesta, Washington ha impuesto un bloqueo naval a los puertos iraníes desde el 13 de abril.
El presidente estadounidense, Donald Trump, extendió la semana pasada el alto el fuego con Teherán de manera indefinida para propiciar un diálogo que por ahora se encuentra estancado después de que el propio mandatario cancelara el viaje de sus enviados a Pakistán para una segunda ronda de conversaciones con los iraníes.
