La firma fue confirmada y difundida por la Casa Blanca, que destacó que el acuerdo garantiza la continuidad de operaciones clave del Departamento de Seguridad Nacional, incluyendo la seguridad aeroportuaria, la protección de altos funcionarios y la respuesta a emergencias.
El texto fue aprobado previamente por el Congreso con apoyo de demócratas y republicanos, tras semanas de negociaciones marcadas por desacuerdos sobre el financiamiento de las agencias migratorias, que quedaron excluidas del paquete y serán abordadas en una legislación separada en las próximas semanas.
El cierre parcial está activo desde el 14 de febrero por el boicot de los demócratas a la hora de aprobar presupuestos en protesta por la muerte de dos ciudadanos en enero a manos de agencias de inmigración -dependientes de este Departamento- en el marco de las grandes redadas aprobadas por el Gobierno de Trump.
De este modo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), quedan excluidas de la medida de financiación aprobada hoy.
El texto aprobado no incluye recursos para la aplicación de leyes migratorias, lo que representa una concesión significativa a los demócratas y un repliegue del liderazgo republicano encabezado por el presidente de la Cámara, Mike Johnson.
No obstante, queda en el aire la negociación de reformas a las leyes migratorias y, en particular, a los atributos y límites de actuación de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en medio de un fuerte pulso político entre demócratas, que exigen mayores controles sobre el uso de la fuerza, la identificación de los agentes y las detenciones, y republicanos, que buscan ampliar los recursos y capacidades operativas de estas agencias en futuras legislaciones.
