En un comunicado emitido este jueves, los Ministerios de Economía y Finanzas e Industria, Energía y Minería explicaron que el inicio del conflicto "desencadenó una disrupción sin precedentes en el suministro mundial de petróleo, al afectar la circulación marítima en el estrecho de Ormuz".
De acuerdo con esto, la primera medida adoptada por el Gobierno de Yamandú Orsi fue definir en abril un aumento del 7 % para ambos combustibles y dejar de hacer ajustes cada dos meses para realizarlos mensuales.
Debido a que en abril el precio del barril brent se mantuvo entorno a los 100 dólares, el Gobierno uruguayo tomó ahora la decisión de aumentar en mayo un 7 % la gasolina y el Gas Licuado de Petróleo (GLP) y un 14 % el gasoil.
El documento sostiene que el Gobierno optó por "continuar con la realización de ajustes menores a la referencia, manteniendo el criterio de amortiguar el impacto sobre la población y la actividad económica, al tiempo que se reduce gradualmente la brecha con el precio de referencia".
Se añade a esto que los valores necesarios para alcanzar los precios de referencia implicarían aumentos del 11 % para la gasolina, 46 % para el gasoil y 12 % para el GLP.
Días antes del ajuste, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, se refirió a la obligación del Gobierno de "suavizar los efectos de un escenario internacional muy incierto y con alzas extraordinarias", pero sin impedir a la población una lectura adecuada de la realidad.
"Los incrementos de precios que han tenido lugar en la región exceden largamente los incrementos que en Uruguay ya tuvieron lugar y por lo tanto, Uruguay no puede alejarse mucho de lo que está ocurriendo, porque ya pasaron dos meses de esto y probablemente se prolongue", explicó Oddone.
