La Dirección General de Comercio y de la Competencia (DGCC) de Mali informó que, en colaboración con la policía maliense, "está trabajando activamente para asegurar el traslado del combustible hacia las estaciones de servicio".
La DGCC exhortó a los operadores económicos "a no ceder al pánico" y "a continuar con sus operaciones de abastecimiento del país".
Por su parte, el grupo paramilitar ruso Cuerpo Africano 'Africa Corps' -que opera en Mali- informó a través de su cuenta en Telegram que sus soldados escoltaron "con éxito" un convoy de más de 800 camiones cisterna.
"La cobertura aérea de la columna fue realizada por helicópteros del Cuerpo Africano de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia", se lee en su cuenta que publica también imágenes captadas desde un helicóptero y un vehículo blindado, en las que se observan columnas de camiones cisterna.
Rusia afirmó el jueves que continuará prestando ayuda militar al gobierno de Mali a pesar del expresado objetivo por parte de los independentistas del FLA de expulsar las tropas rusas del país y el elevado número de bajas registrado entre los mercenarios rusos.
Las medidas de seguridad tomadas se producen en medio de amenazas del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, afiliado a Al Qaeda en el Sahel) de imponer un bloqueo sobre la capital pocos días después de la amplia ofensiva que coordinaron con los rebeldes independentistas del Frente de Liberación del Azawad (FLA), que reivindican la independencia de amplias zonas desérticas del norte de Mali.
El sábado, JNIM y FLA coordinaron una amplia ofensiva simultánea que culminó con la toma de la estratégica localidad de Kidal (norte) por los rebeldes independentistas, mientras los yihadistas atacaron la capital y otras localidades y asesinó al ministro de Defensa, el general Sadio Camara, en un atentado con coche bomba en la localidad de Kati, cercana a Bamako y bastión de la junta militar en el poder surgida de los golpes de Estado de 2020 y 2021.
Además de Kidal, varias fuentes locales del norte de Mali indicaron a EFE que los rebeldes del FLA controlaron este sábado también el campo militar de la estratégica localidad de Tessalit, en el extremo norte de Mali, tras la supuesta retirada del Ejército maliense y los mercenarios rusos.
Mientras, los yihadistas de JNIM lanzaron el jueves varios ataques contra puestos del Ejército maliense en la localidad de Hombori, en el norte del país, así como contra dos puestos de control en localidades cercanas a la capital.
En un comunicado publicado el mismo día, los yihadistas llamaron a una "unión de todas las fuerzas vivas" en el país para derrocar la junta militar en el poder y al establecimiento de la "sharia" o la ley islámica.
"Llamamos a todos los patriotas sinceros, sin distinción alguna, a levantarse y unir nuestras fuerzas en un frente común: los partidos políticos, las fuerzas armadas nacionales, las autoridades religiosas, los jefes tradicionales y todos los componentes de la sociedad maliense, para que la palabra de Alá sea la más alta y para que Mali recupere su verdadera soberanía y su dignidad", indica JNIM en una nota publicada por su órgano 'Az-Zallaqa'.
Al mismo tiempo, llamó a la construcción de "un nuevo Mali con el establecimiento de la sharia como una de las prioridades esenciales".
