Los sindicatos europeos aseveraron que "los trabajadores se niegan a pagar el precio de la guerra de (el presidente estadounidense) Donald Trump en Oriente Medio", conflicto al que hacen responsable de un aumento de los precios que "pone en riesgo los empleos y anula la modesta recuperación salarial"
"La gente trabajadora tiene todos los motivos para estar hoy en las calles. Los empleos están desapareciendo, los precios suben y los salarios se quedan atrás", dijo la secretaria general de CES, Esther Lynch, en un comunicado.
La líder sindical sostuvo que las manifestaciones previstas hoy "demuestran que los trabajadores no se quedarán de brazos cruzados viendo destruidos sus empleos y su nivel de vida" y exigió a las instituciones europeas "salarios que se ajusten al costo de la vida, medidas sobre los precios de la energía para que los beneficios no estén por encima de las personas e inversión real en empleos y en industrias".
"Necesitamos impulsar la economía inyectando dinero en los bolsillos de los trabajadores, gravar con impuestos extraordinarios los beneficios desorbitados de las grandes empresas energéticas e invertir en energías renovables para evitar que nos veamos inmersos en una crisis similar en el futuro", añadió Lynch.
