Unos dos millones de fanáticos son esperados para el espectáculo, que será además la mayor presentación de la carrera artística de la barranquillera y en el que incluso hay expectativa de que supere al público que acompañó a Lady Gaga el año pasado (2,1 millones).
Las estaciones de metro del barrio Copacabana no dan abasto a los fanáticos que arriban de diferentes puntos de la ciudad con camisetas de 'La loba', atuendos alusivos a sus álbumes anteriores y los característicos caderines de monedas, iconos del tema 'Hips Don't Lie'.
Personas de todos los rincones del país sudamericano y de diferentes naciones continúan a la búsqueda del mejor espacio en la playa más famosa de Brasil, donde varios madrugaron desde antes de salir el sol para lograr un lugar privilegiado para ver a su diva.
Otros optaron por comprar sacos de arena para sumar unos cuantos centímetros y tener mejor visibilidad.
El 'portuñol' se ha convertido en el dialecto oficial del evento, con los comerciantes que practican un cordial español a media lengua y los extranjeros haciéndose entender ente caipirinhas y brigadeiros, bebidas y dulces brasileños.
La fiesta desde ya está prendida con las mezclas electrónicas de Vintaje Culture y DJ Maz, que ya empiezan a ambientar la rumba latina.
Según datos oficiales, son esperados unos 32.000 turistas extranjeros, entre los que los argentinos, estadounidenses, uruguayos, chilenos y colombianos lideran la lista.
Otros 278.000 espectadores serán turistas nacionales y alrededor de 1,7 millones, residentes de Río y de su área metropolitana.
