Antes de partir a Ereván para participar en la cumbre de la Comunidad Política Europea (CEP), Tusk señaló que no tiene "ninguna indicación" de que los más de 5.000 soldados estadounidenses que Washington quiere retirar de Alemania en los próximos seis a doce meses, vayan a ser destinados al flanco oriental de la OTAN.
El primer ministro polaco, que criticó la víspera la decisión de la Administración de Donald Trump al afirmar que "la mayor amenaza para la comunidad transatlántica no son sus enemigos externos, sino la desintegración en curso de nuestra alianza" desde su interior, volvió a advertir contra conflictos en el seno de la OTAN.
"Nuestra estrategia siempre ha sido la pertenencia a la Alianza Atlántica, los lazos transatlánticos y una Europa unida", por lo que hará "todo lo posible, también hoy y mañana durante la cumbre, para que todos sean conscientes de que los conflictos dentro de la OTAN son lo último que necesitamos", señaló, según recoge la Agencia PAP.
"Para mí, la comunidad occidental (…), los valores políticos, vale la pena preservarla a toda costa", añadió.
En opinión de Tusk, "debemos defender estas relaciones de manera muy coherente".
A su juicio, Polonia "puede y debe desempeñar un papel especial, para recordar a todos en Washington, Bruselas, París y Berlín, que solo un Occidente unido, solo un vínculo transatlántico estrecho, el respeto mutuo y la previsibilidad (…) nos dan la oportunidad de proteger nuestro mundo y nuestro sistema de valores".
En esta defensa, sostuvo, "la política no puede consistir en (…) adular incluso a los líderes más poderosos del mundo", en referencia a Trump, sino que "hay que ser cordial, amistoso, pero hay que presentar la propia posición" con firmeza, dijo.
"Queremos una Europa integrada, queremos una OTAN integrada que funcione en solidaridad. Queremos la mayor solidaridad posible, incluida la solidaridad militar, entre Estados Unidos, Canadá y Europa", enfatizó.
