El acuerdo fue presentado en la planta que Airbus tiene en la localidad canadiense de Mirabel, en una ceremonia a la que asistieron el primer ministro canadiense, Mark Carney; la primera ministra de Quebec, Christine Fréchette; el consejero delegado de Capital A y asesor de AirAsia Group, Tony Fernandes, y el consejero delegado de Aviones Comerciales de Airbus, Lars Wagner.
Con este contrato, AirAsia se convierte en nuevo comprador del A220 y también en el cliente de lanzamiento de una nueva configuración de cabina de 160 plazas, diez más que la disposición anterior, gracias a la incorporación de una salida adicional de emergencia sobre el ala a cada lado del avión.
El A220-300, desarrollado originalmente por la canadiense Bombardier como CSeries antes de pasar al control de Airbus, se fabrica en Mirabel y en Mobile (EE.UU.).
El modelo es un avión de pasillo único diseñado para rutas de corto y medio alcance y con capacidad para operar vuelos de hasta 3.600 millas náuticas, unos 6.700 kilómetros.
AirAsia utilizará los A220-300 para cubrir destinos dentro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y rutas hacia Asia Central, lo que permitirá liberar aviones de mayor tamaño para trayectos más largos.
Fernandes afirmó en un comunicado que la operación refleja la “disciplina a largo plazo” y las ambiciones de crecimiento del grupo. “El A220 abre nuevos mercados y rutas y nos acerca a construir la primera aerolínea mundial con una verdadera red de bajo coste”, declaró.
Por su parte, Wagner destacó que el A220 ofrece a AirAsia una plataforma con bajos costes operativos y alcance suficiente para abrir nuevas rutas “en Asia y más allá”.
Según Airbus, a finales de marzo de 2026 se habían entregado 501 unidades del A220 a 25 operadores de todo el mundo.
El fabricante añadió que el avión puede operar ya con hasta un 50 % de combustible sostenible de aviación (SAF) y que su objetivo es que todos sus modelos puedan utilizar hasta un 100 % de SAF en 2030.
