Los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, y Kenia, William Ruto, copresidirán la Cumbre África Adelante, que tendrá lugar este lunes 11 y el martes 12 de mayo en la capital keniana.
Es la primera cumbre entre el país europeo y el continente africano que alberga un país anglófono desde que se inauguraron este tipo de reuniones, en 1973.
"Francia busca una nueva relación con África, basada en el respeto mutuo, las oportunidades compartidas y resultados concretos. Debemos alejarnos conscientemente de las narrativas preestablecidas que históricamente han definido esta relación. La Cumbre África Adelante busca romper estas barreras y centrarse en soluciones", afirmó el viceministro keniano de Asuntos Exteriores, Korir Sing'Oei.
Para el Elíseo, la cumbre representa un "hito significativo" que refleja "alianzas sólidas y equilibradas entre África y Francia, construidas en apoyo del desarrollo económico de cada país (...) y en beneficio de sus poblaciones".
Estas alianzas, según París, deben contribuir también a "una gobernanza global más justa e inclusiva, que rechace las mentalidades de bloque, la depredación y las nuevas tendencias imperialistas".
De acuerdo con el Gobierno keniano, la reunión atraerá unos 4.000 delegados, incluidos una treintena de jefes de Estado y Gobierno africanos, líderes empresariales y figuras internacionales como el secretario general de la ONU, António Guterres.
Entre los jefes de Estado destacan los presidentes de Nigeria, Bola Ahmed Tinubu; Senegal, Bassirou Diomaye Faye; Ruanda, Paul Kagame; República Democrática del Congo (RDC), Félix Tshisekedi; o Burundi, Évariste Ndayishimiye, quien ejerce la presidencia de turno de la Unión Africana.
Un ausente notable será el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, cuyo país se ha convertido en aliado importante de Francia en su estrategia de diversificación de relaciones en el continente.
París rechaza la existencia de tensiones con Pretoria a pesar de la polémica en torno a la cumbre del líderes del Grupo de los Siete (G7) del próximo junio en Évian (Francia), a la que se invitó inicialmente a Sudáfrica, que luego perdió su puesto en favor de Kenia.
El Gobierno sudafricano interpretó la decisión como una cesión a las presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un momento de relación tirante entre Washington y Pretoria, extremo que negó París.
Así las cosas, la primera jornada de la cumbre de Nairobi, prevista para el lunes, se centrará en un foro de negocios, aunque también incluirá actos ligados al deporte, la restitución de patrimonio cultural africano y encuentros con estudiantes.
El martes, Macron y Ruto encabezarán la sesión política e institucional con los líderes africanos, que abordarán asuntos como paz y seguridad, reforma de la arquitectura financiera internacional, transición energética o tecnología digital e inteligencia artificial.
Se espera que la Cumbre África Adelante culmine con la "Declaración de Nairobi", y algunas de sus conclusiones servirán de base para los preparativos de la cumbre del G7 en Évian.
La cumbre se celebra en un momento complicado para la influencia de Francia en el continente, especialmente en África occidental.
Antigua metrópoli de vastos territorios en África, Francia ha desempeñado un papel crucial en la historia poscolonial del continente, interviniendo militarmente en repetidas ocasiones desde principios de la década de 1960.
A su llegada al poder en 2017, Macron se comprometió a acabar con la 'Françafrique', la controvertida red de vínculos políticos, militares y económicos entre Francia y sus antiguas colonias, que en ocasiones llevó a París a apoyar regímenes autocráticos.
Pero bajo su mandato, países como Mali, Burkina Faso y Níger -liderados por juntas militares golpistas- han expulsado a las tropas francesas, han recortado la colaboración militar con París y han estrechado lazos con socios como Rusia, China, Turquía o EE.UU.
En los últimos años, además, el sentimiento antifrancés en estos países ha alcanzado niveles sin precedentes, con protestas masivas para exigir la retirada de la presencia militar francesa o del franco CFA, moneda de origen colonial que todavía usan catorce países.
