"Tras el incidente del puesto de control de Fateh Khel, cinco terroristas altamente buscados fueron abatidos durante varias operaciones basadas en inteligencia llevadas a cabo en las últimas 24 horas", afirmó la policía en un comunicado.
El inspector general adjunto de la policía de KP, Sajjad Khan, declaró que las fuerzas policiales eliminaron a "objetivos de alto valor", incluido un comandante del grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) o talibanes paquistaníes, en una operación de inteligencia.
La Policía detalló que las operaciones se lanzaron en respuesta directa al asalto del sábado donde un atentado suicida con coche bomba seguido de un asalto armado contra el puesto de control Fateh Khel mató a 15 miembros del personal policial, en uno de los golpes más mortíferos contra las fuerzas de seguridad en la región en los últimos meses.
Khan señaló que el comandante del TTP era el responsable del ataque.
La autoría del ataque fue reclamada por Ittehad-ul-Mujahideen Pakistan (IMP), una coalición formada el año pasado por tres facciones escindidas de los talibanes paquistaníes (TTP).
Las autoridades de Islamabad consideran que este grupo es una organización instrumental del TTP para perpetrar atentados en la región fronteriza.
El repunte de la violencia insurgente en Pakistán se ha intensificado desde el regreso de los talibanes al poder en el vecino Afganistán en 2021. Este último ataque se produce cuando Pakistán acusa a Kabul de ofrecer refugio a los militantes del TTP, un extremo que el Gobierno de facto afgano niega.
Bannu, situado cerca de la frontera con Afganistán, se ha convertido en uno de los distritos más peligrosos de KP, con las fuerzas de seguridad y la policía cada vez más en el punto de mira de grupos extremistas que han expandido su alcance por toda la provincia en los últimos años.
Las relaciones entre ambos países se han deteriorado gravemente desde el pasado febrero, cuando se registraron los primeros enfrentamientos armados directos en la zona fronteriza, convirtiendo a Khyber Pakhtunkhwa en el escenario de una guerra de baja intensidad que golpea casi a diario a las fuerzas de seguridad locales.
