"El acceso estable y de calidad de la población a los servicios digitales forma parte de la tranquilidad, el progreso y el derecho a una vida digna del querido pueblo iraní", afirmó en X con motivo del Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información.
Sin embargo, las autoridades iraníes siguen sin anunciar una fecha exacta para la reconexión total del internet global, cortado desde hace 79 días tras el inicio el 28 de febrero de la guerra con Estados Unidos e Israel.
Según la organización NetBlocks, que monitorea el tráfico y la censura en la red, se trata de la desconexión más larga de este tipo de la que se tiene registro, superando los 72 días que duró la impuesta por las autoridades birmanas durante el golpe de Estado de febrero de 2021.
Hosameddin Ashena, exasesor presidencial y analista político, afirmó durante un foro sobre resiliencia digital que Irán debería abandonar la política de cortes generalizados de internet y sustituirla por bloqueos selectivos y transparentes.
"Cortar internet es fácil, pero reabrirlo es difícil", afirmó Ashena, quien defendió que el principio general debe ser mantener internet abierto y limitar las restricciones a casos concretos mediante orden judicial o en situaciones excepcionales de emergencia nacional.
Los iraníes han pasado 100 días sin acceso a internet internacional en lo que va de año, contando también las tres semanas de corte de la red durante las protestas antigubernamentales de enero.
Ante las restricciones, el país ha optado por un acceso a internet por niveles, supuestamente para minimizar daños a empresas y negocios, suministrando servicio bajo el nombre de "internet Pro" a sectores específicos, lo que algunos medios, como el diario Shargh, describen como una forma de discriminación.
Además, algunos usuarios, especialmente altos cargos políticos, cuentan con lo que se conoce como "tarjetas blancas", que permiten acceso a internet sin censura y que siguen funcionando incluso durante los cortes de conexión, lo que genera malestar entre la población.
El propio Gobierno iraní ha criticado "cualquier forma de restricción o discriminación" en el acceso a internet, aunque estas decisiones están vinculadas a organismos relacionados con la seguridad nacional.
