"Con la Administración Trump en su segundo mandato, las tensiones entre Washington y Managua han escalado, y se podrían incrementar a la luz de los hechos más recientes, sobre todo si se observan los procesos en Venezuela y Cuba", sostiene ese centro de pensamiento integrado por investigadores centroamericanos de distintas disciplinas.
Los expertos de la Cetcam argumentan que desde la segunda mitad de 2025, el Gobierno estadounidense ha mantenido una intensa campaña de mensajes dirigidos a la "dictadura" de Nicaragua, principalmente a través de redes sociales, sobre la situación de los presos políticos, la libertad religiosa, el estado de la democracia y los derechos humanos.
También sobre "la naturaleza autoritaria e ilegalidad del régimen, particularmente la figura de co-presidentes".
"Con esos antecedentes es posible prever que Washington mantendrá las presiones, incluidas las sanciones, en contra de la dictadura de los Ortega-Murillo", afirman.
Sin embargo, advierten los expertos, "un factor que influye en las tensiones entre Washington y Managua es la profundización de vínculos del régimen Ortega-Murillo con las potencias rivales de Estados Unidos: Rusia, China e Irán porque trascienden el ámbito meramente político".
El estudio recuerda que el mes pasado el Senado ruso ratificó un acuerdo militar firmado entre Rusia y Nicaragua en 2025 que está orientado a fortalecer la presencia y coordinación estratégica de fuerzas rusas en Centroamérica, con una vigencia inicial de cinco años y prórroga automática.
"Para los ojos atentos de Washington esta ratificación difícilmente será ignorada, mientras que para el régimen Ortega-Murillo llega en mal momento", considera la Cetcam.
Por su lado, China es una "presencia constante con tendencia a la ampliación" en Nicaragua, principalmente en el sector minero, en donde el país centroamericano ha cedido más del 8,5 % de su territorio a firmas chinas.
En ese contexto, uno de los instrumentos que Washington podría poner en juego en el corto plazo es la llamada Ley Nica 2.0, que está en proceso dentro de la Cámara de Representantes, y que contempla presiones económicas adicionales contra la "dictadura", señala.
Su aprobación significaría un endurecimiento de la política estadounidense hacia Managua; "mientras que sus aliados autocráticos harían muy poco o nada para salvarlos de las presiones norteamericanas, tal como ha quedado demostrado en Venezuela y Cuba", argumenta.
Por tanto, la Cetcam no descarta que una vez que EE.UU. "resuelva la situación en Venezuela y un inminente avance sobre Cuba, el régimen de Ortega y Murillo pasaría a ocupar el siguiente lugar en sus prioridades regionales".
