La preocupación por el avance del millonario Bolloré en la cultura planea sobre Cannes

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Cannes (Francia), 18 may (EFE).- La preocupación por el avance del millonario de extrema derecha Vincent Bolloré en las empresas del sector de la cultura en Francia se ha instalado como una sombra sobre el Festival de Cannes, agravada por unas declaraciones del presidente de Canal +, Maxime Saada, amenazando con dejar de trabajar con sus oponentes.

"Esta reacción en caliente crea una especie de lista negra y, al mismo tiempo, nos fastidia porque contamos con una cadena fantástica que apoya la diversidad", valoró este lunes en una rueda de prensa Alain Attal, uno de los productores de la película en competición por la Palma de Oro 'Garance', en referencia a Canal +, cuyo principal accionista es Bolloré.

La polémica se remonta a una tribuna publicada en el diario Libération justo antes de la inauguración de esta 79 edición del prestigioso festival francés, firmada por unos 600 profesionales, entre ellos las actrices Juliette Binoche, Blanche Gardin o Adèle Haenel, o el actor y director Jean-Pascal Zadi.

En el texto alertaban sobre una supuesta amenaza para la diversidad en el sector del cine tras conocerse que, para 2028, este controvertido magnate -que controla también medios de comunicación y la editorial Louis Hachette Group/Lagardère, una de las más grandes del mundo- va a hacerse previsiblemente con el 100 % de la cadena de cines UGC.

"Tras su fachada de hombre de negocios, el multimillonario no oculta que lleva a cabo un 'proyecto civilizacional', reaccionario y de extrema derecha, a través de sus cadenas de televisión, como CNews, y sus editoriales", manifestaba la tribuna, además de alertar de que su imperio no para de crecer.

Comenzado el festival, las declaraciones públicas por parte de los profesionales del cine fueron comedidas, atentos a que Canal +, para cumplir con la legislación francesa, es el principal financiador del cine francés, junto al grupo público France Télévisions y el también estatal Centro Nacional del Cine y la Imagen Animada (CNC).

"El día que me pidan hacer otro filme, que me pidan hacer una biografía de no-sé-quién, me iré", había manifestado, por ejemplo, el realizador de la película inaugural ('La Vénus électrique'), Pierre Salvadori, tras haber asegurado que trabajando con Canal + nunca hasta ahora había sufrido presiones.

Pero este domingo el presidente de ese grupo televisivo, en un encuentro organizado en Cannes, dinamitó la polémica al cargar contra los firmantes de la tribuna contra Bolloré y amenazar con dejar de trabajar con ellos.

"Si algunos llegan a calificar a Canal+ de 'cripto-fascista', entonces no puedo aceptar colaborar con ellos. Ahí está el límite", subrayó, y justificó su decisión diciendo que está "cansado" de tener que repetir que su empresa apoya la diversidad en el cine.

Esas declaraciones crearon alarma y consternación en el ecuador del prestigioso certamen francés -que con su mercado es el mayor encuentro de profesionales del cine del mundo-, además de levantar críticas de los partidos políticos de la izquierda francesa.

"Entiendo de dónde viene esta tribuna, nace del miedo, de la ansiedad. Está claro que cuando se oye hablar de listas negras y de amenazas, eso no hace más que alimentar esa ansiedad", reaccionó por su parte Jeanne Herry, directora de 'Garance', en la que fue esta mañana la primera rueda de prensa en Cannes tras las polémicas declaraciones de Saada.

En las salas de proyección también se ha crispado el ambiente y esta tarde, en el estreno en competición de la película francesa 'L'inconnue', de Arthur Harari, una sonora ola de abucheos se apropió del Gran Teatro Lumière cuando en los créditos iniciales apareció el logo de Canal +.

"Tengo un sentimiento de alboroto", manifestó por su parte este lunes el presidente del CNC, Gaëtan Bruel, en una entrevista en la cadena pública France Inter, donde que fue interrogado sobre las palabras de Saada.

"Hay que lamentar su reacción, que agrava las divisiones en lugar de unir a la gente", consideró Bruel.