El incendio Sandy se desató poco antes de las 11 de la mañana hora local (19:00 GMT) en la comunidad de Simi Valley, a unos 64 kilómetros en el noroeste de Los Ángeles, y en pocas horas arrasó con 338 hectáreas, avivado por los fuertes vientos de Santa Ana, informó en un comunicado el Departamento contra Incendios de California (CAL-Fire).
Las autoridades emitieron órdenes de evacuación obligatoria para una amplia zona de Simi Valley y advertencias para partes de la vecina Thousand Oaks, en el condado de Ventura, mientras más de 200 bomberos luchan por contener las llamas, que continúan fuera de control.
Más de 23.000 personas se encuentran bajo órdenes de evacuación obligatoria y otras 13.115 en advertencia de riesgo, según una estimación proporcionada por The New York Times.
El Servicio Nacional de Meteorología (NWS, en inglés), indicó por su parte que se espera que los vientos procedentes de Santa Ana, extremadamente secos y que contribuyen a la proliferanción de incendios, cambien de dirección hacia el final de la tarde, lo que facilitaría la contención del fuego.
Este suceso vuelve a comprometer la costa oeste de Estados Unidos ante el temor de que se repitan los devastadores incendios que asolaron el condado de Los Ángeles en enero de 2025.
La ola de incendios, que comenzó el 7 de enero y tardó más de tres semanas en darse controlada por completo, dejó al menos 31 muertos, 150.000 evacuados, más de 16.000 estructuras destruidas, y pasará a la historia de EE.UU. como uno de los desastres naturales más costosos.
