A la apertura del parqué neoyorquino, el Dow Jones cedía un 0,06 %, hasta los 49.498 puntos; el selectivo S&P 500 sumaba un 0,01 %, hasta los 7.409 enteros; y el tecnológico Nasdaq sumaba un 0,05 %, hasta las 26.239 unidades.
La Bolsa de Nueva York volvió a iniciar una semana pendiente de la situación en Oriente Medio, y, sobre todo, de las consecuencias en el precio del petróleo, que antes de que iniciara la sesión bursátil bajaba de los 105 dólares el barril.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, declaró en una rueda de prensa el lunes que la respuesta de Teherán a la última propuesta de EE.UU. había sido transmitida a la parte estadounidense a través del mediador Pakistán, según informaron varios medios.
Antes de esto, el presidente de EE.UU., Donald Trump, amenazó de nuevo a Irán con más ataques si no cierran un acuerdo pese a que él rechazó la última propuesta iraní.
"Para Irán: el reloj avanza, y más les vale ponerse en marcha —¡rápido!—, o no quedará nada de ellos. ¡El tiempo es esencial!", escribió el mandatario en su red Truth Social.
El propio Trump extendió indefinidamente el alto el fuego, tras cumplirse la primera tregua pactada, para dar tiempo a la negociación con Teherán hasta que el Gobierno le presente "una propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado".
El regreso del mandatario de su viaje a China, para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, sin avances hacia la resolución de la guerra en Oriente Medio, pese a que ambos líderes mostraron sintonía, tensionó el mercado en las operaciones previas, pero los inversores parecieron recuperar algo de optimismo al conocer que hay una nueva propuesta.
En otros mercados, el rendimiento de los bonos de deuda del Tesoro de EE.UU. restaba un poco respecto al cierre del viernes, cuando anotó niveles no vistos desde 2007.
El rendimiento del bono a 10 años restaba 1 punto básico, hasta el 4,58 %; el del bono a 30 años, el que anotó el máximo, perdía un 0,2 punto básico, hasta el 5,11 %.
Por su parte, el oro subía un 0,41 %, hasta los 4.580 dólares la onza, y la plata un 0,87 % hasta los 78,22 dólares.
