Según informó Exteriores de Catar, el jefe de la diplomacia del país del Golfo, Mohamed bin Abdulrahman, coordinó esa postura en sendas conversaciones telefónicas en las últimas horas con sus homólogos de Arabia Saudí, Faisal bin Farhan; Turquía, Hakan Fidan, y Jordania, Ayman Safadi.
El también primer ministro catarí "subrayó la necesidad de que todas las partes respondan positivamente a los esfuerzos de mediación en curso, lo que allanaría el camino para abordar las causas profundas de la crisis por medios pacíficos y el diálogo", dijo un comunicado de Exteriores de Catar.
Destacó que el objetivo es "alcanzar un acuerdo sostenible que prevenga una nueva escalada".
Apuntó que sus llamadas pretenden "coordinar los esfuerzos en apoyo a la mediación con el fin de reducir la tensión, y contribuir así a mejorar la seguridad y la estabilidad en la región".
Esos contactos coinciden con otros intentos de los mediadores con Irán y EE.UU para un entendimiento, incluida una delegación catarí en las conversaciones con Teherán en representación de las naciones árabes del golfo Pérsico.
Catar forma parte de la rica alianza política y económica del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), integrada también por Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Omán, cuyos miembros son aliados de Washington y algunos de ellos acogen las principales bases militares de EE.UU en Oriente Medio.
Por esa razón todos han sido atacados con misiles y drones iraníes durante la guerra, iniciada el 28 de febrero, y sus economías se encuentran entre las más perjudicadas por el bloqueo por Irán del estrecho de Ormuz, ya que dependen de la exportación de petróleo y gas.
El CCG ha exigido en varias ocasiones formar parte de las conversaciones sobre el futuro del golfo Pérsico, en especial la gestión de la navegación en Ormuz, por donde pasa una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo y gas.
