La Cancillería china ya había avanzado que la visita se enmarca en el 75 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países y la presentó como un importante intercambio de alto nivel.
Según Pekín, el viaje debe servir para dar continuidad a la "amistad tradicional" entre China y Pakistán.
Durante su estancia, Sharif tiene previsto mantener reuniones con el presidente chino, Xi Jinping, y con el primer ministro, Li Qiang, además de asistir a actos por el aniversario de las relaciones bilaterales.
La visita llega en un momento en que Pakistán ha reforzado sus contactos con Teherán y Washington en el contexto de la guerra en Irán.
En los últimos días, autoridades paquistaníes han actuado como canal para el intercambio de mensajes entre ambas partes, mientras China ha expresado públicamente su apoyo a un papel de mediación "justo y equilibrado" de Islamabad.
Pekín considera además que Pakistán puede contribuir a una "resolución adecuada" de la cuestión del estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que transita alrededor del 45 % de las importaciones chinas de petróleo y gas.
El canciller chino, Wang Yi, ha elogiado en las últimas semanas los esfuerzos paquistaníes para facilitar contactos entre Irán y Estados Unidos y ha pedido a Islamabad que intensifique sus gestiones para contribuir a la desescalada.
Desde el estallido de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, Pekín ha condenado reiteradamente los ataques contra el país persa.
Sin embargo, el gigante asiático también ha subrayado la necesidad de "respetar la soberanía" de los países del Golfo, con los que mantiene estrechos lazos políticos, comerciales y energéticos y que han sido objetivo de represalias iraníes.
