El trabajador, de nombre Wang Yong, explicó a la cadena estatal CCTV que se encontraba en el frente de trabajo 311 cuando comenzó a percibir humo, sin haber escuchado antes "ningún ruido".
"Entonces olí algo como azufre, como cuando hay una voladura", señaló Wang, que añadió que en ese momento empezó a avisar a otros compañeros para que corrieran hacia la salida.
Durante la huida, el minero aseguró que vio a personas afectadas por el humo y que él mismo perdió el conocimiento.
"Vi a gente ahogada por el humo. Yo también me desmayé. Después de estar tumbado más de una hora, me desperté solo, desperté también a la gente que tenía al lado y salimos de la mina", relató, citado por CCTV.
La explosión se produjo a las 19:29 hora local del viernes (11:29 GMT) en la mina Liushenyu, situada en el distrito de Qinyuan, en la ciudad de Changzhi, cuando en el interior trabajaban 247 personas.
Las cifras oficiales han ido aumentando a lo largo de este sábado. En un primer balance divulgado a primera hora del sábado, las autoridades habían informado de 8 fallecidos, 201 rescatados y 38 atrapados bajo tierra.
Horas después, los balances difundidos por medios estatales elevaron sucesivamente la cifra a más de 50 muertos, luego a 82 y posteriormente a 90.
CCTV informó además de que los heridos han sido trasladados a hospitales, donde reciben tratamiento por exposición a gases tóxicos, principalmente mediante oxigenoterapia hiperbárica.
La cadena agregó que los centros médicos también han destinado psicólogos para atender a los supervivientes, mientras continúan las labores de rescate.
