La detención masiva para inspecciones exhaustivas de los buques de bandera panameña en los puertos de China se registra después de que un conglomerado de Hong Kong salió en febrero pasado por orden judicial de la operación de dos terminales situadas cerca del Canal interoceánico, lo que ha tensado las relaciones entre ambos países.
La decisión del Supremo de Panamá de declarar inconstitucional la concesión dada hace más de 25 años a CK Hutchison alegando que era contraria a los intereses nacionales - como denunciaron durante años sectores panameños - tuvo lugar tras amenazas de EE.UU. contra Panamá por la presencia del conglomerado chino cerca del Canal, lo que ha derivado en la denuncia sobre "interferencias externas" por parte de China, que no ha señalado frontalmente a Washington.
"En cuanto a los terceros (influyendo en la relación con China), no es así. Se quiere interpretar así, (pero) no lo es. La decisión que tomamos en materia de esos dos puertos fue genuinamente panameña", afirmó Mulino durante su conferencia de prensa semanal.
El Gobierno ha actuado "en concordancia con nuestra Constitución, con nuestras leyes", lo que ha permitido a los puertos de Balboa (Pacífico) y Cristóbal (Atlántico) "seguir funcionando".
Mulino repitió lo que ya ha dicho innumerables veces: que Panamá no tiene que ser arrastrada en el enfrentamiento que mantienen las potencias estadounidense y china.
Mulino tildó de "paso trascendental" la reunión celebrada el martes pasado en Nueva York (EE.UU.) por los cancilleres de Panamá, Javier Martínez-Acha, y de China, Wang Yi, la primera de alto nivel entre ambos gobiernos desde que comenzaron las tensiones.
"Se pudo conversar, se pudo aclarar muchos de los temas. No toda la verdad es sabida en China, a pesar de que hemos hecho un esfuerzo extraordinariamente grande y profundo de explicar todo lo que aquí ha pasado con esos puertos", afirmó.
Martínez-Acha planteó a Wang que un criterio estrictamente técnico guíe la detención de buques de bandera panameña en puertos chinos, al tiempo que solicitó la renovación de un acuerdo marítimo próximo vencer que otorga a la marina mercante panameña beneficios como tarifas portuarias preferenciales y trámites más ágiles.
"El inicio de una negociación para lo del Acuerdo sobre Transporte Marítimo", que da a la flota panameña el estatus de 'Nación Más Favorecida' en los puertos chinos, "va a ayudar mucho a allanar el camino en esto (...) yo espero que sí, que eso disminuya la tensión como corresponde y podamos tener con ellos un diálogo respetuoso", declaró Mulino.
Sobre la renovación del convenio que ha estado vigente desde 2018, Martínez-Acha dijo este jueves que el canciller Wang "iba a transmitir el interés de Panamá y que muy posiblemente, antes de que venza, se pueda tener una negociación beneficiosa para ambas partes, desde el respeto recíproco".
