Los de hoy son los primeros comicios presidenciales colombianos que se celebran en Venezuela desde 2018 debido a que las relaciones entre ambos países estuvieron rotas entre 2019 y hasta 2022, cuando fueron restablecidas tras la llegada al poder del presidente de Colombia, Gustavo Petro.
En Caracas, la jornada se desarrolla de manera tranquila y con un movimiento constante de electores, algunos de los cuales llegaban en pareja o en grupos al Consulado de Colombia, donde había 81 mesas.
Venezuela tiene el segundo mayor "potencial electoral" de Colombia en el mundo, con 180.782 personas, la mayoría mujeres, luego de España, indicó esta semana a EFE el Consulado, que aclara que el número no ha sido depurado.
Los votantes, varios con la camiseta de la selección cafetera, se dirigían luego a una plaza cercana donde había toldos de apoyo al senador izquierdista Iván Cepeda y la senadora derechista Paloma Valencia, quienes ocupan, junto con el abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella, los primeros lugares en la preferencia del electorado, de acuerdo a las encuestas.
Katerina Ramírez, quien vive en Venezuela desde hace 21 años, viajó de la ciudad de Valencia a Caracas, unas dos horas en vehículo, para votar por "una economía mejor".
"Lamentablemente, la economía ha desmejorado mucho, todo está muy costoso en Colombia, y la salud tiene problemas ahorita", dijo a EFE la mujer, quien espera que gane De la Espriella.
Etilia Díaz, 61 años, también quiere que "haya buenas cosas para la ciudadanía" y oportunidades de empleo, sobre todo, para la juventud, para que "se quede y se especialice ahí y no tenga" que emigrar como, indicó, hizo ella en la década de 1980.
Roque Guerrero, de 66 años y radicado en Venezuela desde hace cuatro décadas, dijo a EFE que es una "fecha histórica" para "el fortalecimiento de la democracia y de la tolerancia en medio de las diferencias".
El votante expresó su apoyo a Cepeda y la confianza en que "le dé continuidad a los cambios que Colombia necesita", a la vez que espera que él y sus connacionales en el exterior no sean "invisibles" en su gestión.
Por el contrario, David Bermúdez, de 43 años, apoya a De la Espriella y expresó su rechazo a "ese Gobierno malo, traidor y violento", en referencia a la Administración de Petro.
El hombre dijo a EFE que votó por "una Colombia digna" y "libre", sin guerrilla ni vandalismo y con salarios que permitan a sus ciudadanos vivir tranquilamente.
Las encuestas indican que ninguno de los candidatos alcanzará la mitad más uno de los votos necesarios para ganar en primer vuelta, por lo cual es muy probable que sea necesaria una segunda ronda el 21 de junio entre los dos más votados.
