"Recientemente, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI, el Ejército) han detectado actividad de decenas de operativos de Hizbulá en el barrio cristiano. Esta no es la primera vez que exponemos la actividad de Hizbulá originada en zonas cristianas, bajo la creencia de que estas zonas ofrecen un refugio más seguro", recoge un comunicado de la portavoz del Ejército Ella Waweya.
Las fuerzas armadas apelaron a la población a expulsar a los miembros del grupo chií "por su (propia) seguridad".
Israel no extendió sus órdenes de evacuación a esta parte del casco antiguo de la ciudad, aunque amenazó con llamar al desplazamiento forzoso de la población si los militantes de Hizbulá permanecen en la zona.
El comunicado se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuviera conversaciones con las autoridades israelíes e Hizbulá ante una inminente escalada de los bombardeos de Israel hacia Beirut, rebajando las tensiones.
Este martes, se reanudaron las conversaciones del alto el fuego en Washington entre Israel y el Líbano (de las que el grupo chií no forma parte).
Pese a este marco, Israel mantiene su invasión del sur del Líbano, aunque ha reducido de cinco a dos las divisiones desplegadas en el país levantino.
Hizbulá también ha continuado el lanzamiento de cohetes hacia territorio israelí, si bien a un ritmo menor que en los últimos días.
El Ejército israelí ha matado en el Líbano a al menos 3.468 personas desde que lanzó su ofensiva contra el país el pasado 2 de marzo, según el Ministerio de Salud Pública de este país y pese a la tregua vigente desde el 17 de abril.
Hizbulá mató a dos israelíes en el norte de Israel en el marco de la guerra con Irán, y 27 soldados han muerto en el sur del Líbano o la frontera entre ambos países en los ataques del grupo chií desde el inicio de la invasión.
