“El hospital de Tiné ha atendido a 116 personas heridas por estos ataques. Solo entre el 17 y el 26 de mayo se registraron 69 ingresos. El 24 de mayo, un ataque alcanzó un puesto de café muy concurrido del mercado de Tina, lo que provocó la llegada de 35 personas heridas en un solo día”, informó MSF en un comunicado.
Según la organización, tres personas fueron declaradas muertas al llegar al hospital y “varias más murieron” en el lugar del ataque, donde entre las víctimas había mujeres y niños.
El coordinador general de MSF en Chad, Issiaka Abdou, detalló que los pacientes llegan en condiciones críticas tras horas de viaje para ser atendidos y que las lesiones van desde quemaduras a traumatismos producto de las explosiones.
“En los últimos días estamos viendo un número cada vez mayor de mujeres y niños entre las personas heridas”, señaló Abdou.
Los centros de salud en Chad trabajan con recursos muy limitados, pese al apoyo de la organización que también organiza derivaciones a otros hospitales para casos de gravedad.
“Recientemente atendimos a un niño con quemaduras graves en la cara, los brazos y las piernas. Cada retraso en la evacuación reduce las posibilidades de supervivencia de las personas más gravemente heridas”, dijo el coordinador de MSF.
La región fronteriza entre Chad y Sudán se ve gravemente afectada por el conflicto en Darfur, donde el desplazamiento forzado de la población y el acceso limitado a servicios esenciales, incluida la atención sanitaria, agravan aún más la situación humanitaria.
MSF indicó que desde el inicio de la guerra en Sudán en abril de 2023, más de 900.000 sudaneses han buscado refugio en el este de Chad.
Actualmente, la guerra se está concentrando en la vasta región de Kordofán (centro), donde han muerto más de medio centenar de personas en Kordofán del Norte por ataques de las FAR.
En los últimos tres años, los combates han provocado la muerte de unas 400.000 personas -según estimaciones de Estados Unidos-, y han causado la peor crisis de desplazamiento y hambre del planeta.
