Una mayoría de los inversores (42,2 %) cree que la Fed aumentará los tipos de interés a una horquilla entre el 3,75 y el 4 % tras la reunión prevista para el 9 de diciembre, de acuerdo con datos de CME Group. Solo un 28,9 % cree que se mantendrán entre el 3,5 y el 3,75 %, donde están ahora.
Hasta entonces, los inversores prevén que el precio del dinero no variará, una decisión que, de confirmarse, supondría un revés a los planes económicos del mandatario estadounidense.
El pasado mes de mayo se crearon 172.000 puestos de trabajo, prácticamente duplicando las previsiones de los analistas, de acuerdo con los últimos datos del Buró de Estadísticas Laborales (BLS), publicados este viernes.
Pese a que el economista jefe de la Casa Blanca, Kevin Hassett, celebró las "espectaculares" cifras y aseguró que Trump está "generando una verdadera edad de oro económica", la ola de empleos, sumada a una similar en el mes de abril, aumentan el temor a que la economía estadounidense se caliente demasiado y dispare la inflación.
La inflación interanual en Estados Unidos aumentó hasta el 3,8 % en el mes de abril, el nivel más alto desde mayo de 2023, por el encarecimiento de la energía derivado de la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Está previsto que el próximo 10 de junio la Oficina de Estadísticas Laborales estadounidense dé a conocer los datos del índice de precios al consumo (IPC) de mayo, que seguro servirán a la primera reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed presidida por Warsh, que tendrá lugar entre el 16 y el 17 de junio.
La Fed mantiene su mandato de empleo máximo y estabilidad de precios, que se entiende como una inflación en torno al 2 %, pero si el mercado laboral gana mucha fuerza, la inflación podría convertirse en persistente ante una hipotética subida de los precios de los bienes por un aumento de la demanda.
Por eso, la Reserva Federal podría verse obligada a mantener los tipos de interés elevados durante más tiempo.
A este contexto, se suma el miedo de los inversores ante una prolongación de la guerra de Irán y el bloqueo de Ormuz que siga manteniendo disparados los precios de la energía.
Washington y Teherán llevan semanas enrocados en negociaciones, intercambiando propuestas de un acuerdo que no acaba de materializarse.
Ante esta pérdida de optimismo por un acuerdo cercano, el rendimiento de los bonos de Tesoro de EE.UU. está anotando cifras casi récord. El bono a 10 años, cuya tasa de interés sirve como base para calcular el precio de hipotecas y otros créditos, ganaba 6,3 puntos básicos, hasta el 4,542 %; y el bono a 30 años sumaba 2,6 puntos básicos, hasta el 5,004 %.
Una señal de que el mercado se inclina por un escenario de tipos altos durante más tiempo.
