El avión experimental X-59 de la NASA rompe por primera vez la velocidad del sonido

Fotografía cedida por la NASA que muestra una pantalla indicativa con el sistema de visión externa del avión experimental X-59. La NASA desveló este viernes que el avión experimental X-59 sobrepasó por primera vez la velocidad del sonido, lo que consideró un importante hito en el desarrollo de esta aeronave que pretende impulsar los vuelos comerciales supersónicos silenciosos.
Fotografía cedida por la NASA que muestra una pantalla indicativa con el sistema de visión externa del avión experimental X-59. La NASA desveló este viernes que el avión experimental X-59 sobrepasó por primera vez la velocidad del sonido, lo que consideró un importante hito en el desarrollo de esta aeronave que pretende impulsar los vuelos comerciales supersónicos silenciosos.NASA

MIAMI. La NASA anunció este viernes que el avión experimental X-59 sobrepasó por primera vez la velocidad del sonido, lo que consideró un importante hito en el desarrollo de esta aeronave que pretende impulsar los vuelos comerciales supersónicos silenciosos.

La aeronave despegó y aterrizó en la Base de la Fuerza Aérea Edwards en California y alcanzó una velocidad máxima aproximada de 1.147 kilómetros por hora y una altitud de 13.228 metros durante un vuelo de 81 minutos que comenzó a las 11:08 local, según informó la NASA en un comunicado.

Durante el vuelo, en el que el piloto de pruebas de la NASA, Jim ‘Clue’ Less, estuvo a los mandos, “el equipo se centró en las cualidades de vuelo a velocidades subsónicas y luego supersónicas”, indicó la agencia espacial en un comunicado.

El X-59 es un avión experimental capaz de romper la barrera del sonido sin el característico estampido sónico.

Este fue uno de los principales obstáculos que forzó la retirada del Concorde, un vuelo comercial que estuvo operativo entre 1976 y 2003 que era capaz de superar los 2.000 kilómetros por hora y conectaba Londres o París con Nueva York en tres horas y media. Sin embargo, el estruendo generado al superar la velocidad del sonido llevó a muchos países a prohibir los vuelos supersónicos sobre sus territorios.