Debate en Alemania sobre el castigo de injurias a políticos tras multa por insultar a Merz

Imagen sin descripción

Berlín, 6 jun (EFE).- La condena a un ciudadano a pagar una multa equivalente a un mes de sueldo por un insulto contra el canciller alemán, Friederich Merz, ha desatado un debate sobre la norma que castiga penalmente las injurias a políticos y hay quienes piden abolirla en nombre del derecho a la libertad de expresión.

"No necesitamos un derecho penal especial para proteger políticos. Por eso estoy abierto a abolir el articulo 188 del código penal", dijo a la revista Der Spiege el experto en Interior y Justicia del grupo parlamentario conjunto de la Unión Cristianodemócrata y la Unión Socialcristiana (CDU/CSU).

También el secretario general de la CDU, el partido de Merz, Carsten Linnenmann, y el jefe del grupo parlamentario, Jens Spahn, se han pronunciado a favor de eliminar la norma.

Otros dicen que se necesita al menos una reforma para precisar qué expresiones son punibles y para no causar la impresión de que los políticos gozan de derechos especiales.

Sin embargo, dentro del socio menor de la coalición de Gobierno, el Partido Socialdemócrata (SPD), hay resistencia. "La libertad de opinión termina allí donde los ataques a la dignidad de determinadas personas están dirigidos a lograr que se retiren de la vida pública. Eso es lo que quiere evitar el artículo 188 y por eso lo defendemos", dijo a la misma revista la experta en Justicia del SPD, Carmen Wegge.

El artículo en cuestión determina que las injurias proferidas contra personas que tengan una posición pública pueden ser castigadas con penas de cárcel de hasta tres años o con una multa debido a que se trata de algo que puede dificultar el trabajo del ofendido. Las calumnias pueden ser castigadas, según el mismo artículo, con penas de hasta cinco años.

La norma fue reformada en 2021 con el propósito de proteger ante todo a políticos municipales -que fueron incluidos expresamente en la norma- contra discursos de odio y se aprobó bajo la impresión causada por el asesinato de un político local del estado federado de Hesse, Walther Lübcke, perpetrado por un ultraderechista.

Lübcke, antes de ser asesinado, había recibido numerosos insultos en redes sociales y había sido también víctima de calumnias.

El artículo 185 también se refiere a la injuria como delito, sin hacer referencia especifica a personas de la vida pública, que puede ser castigado con penas de hasta dos años pero, a diferencia de lo que ocurre con las injurias a políticos del artículo 188, sólo se investiga a partir de una denuncia de la víctima.

En su momento la versión actual del artículo 188 fue aprobada con los votos de la CDU/CSU y el SPD mientras que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) y La Izquierda votaron en contra y Los Verdes y el Partido Liberal (FDP) se abstuvieron.

El insulto recibido por Merz fue "Lugenfritze", una creación verbal que combina el nombre Fritz, diminutivo de Friedrich, y la palabra Lügen que significa mentiras.