El ashram indio que conecta a Delcy Rodríguez, Maduro y el chavismo con Sai Baba

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Nueva Delhi, 7 jun (EFE).- Delcy Rodríguez apareció este fin de semana en el sur de la India cantando, aplaudiendo y haciendo reverencias en Prasanthi Nilayam, el centro espiritual fundado por Sathya Sai Baba, un gurú indio seguido desde hace décadas por figuras del chavismo venezolano.

Las imágenes difundidas en redes y medios locales muestran a Rodríguez durante una ceremonia en este ashram, como se conoce en la India a los centros de retiro y enseñanza espiritual, situado en Puttaparthi, en el estado de Andhra Pradesh, acompañada por integrantes de su delegación.

La dirigente venezolana rindió homenaje ante el samadhi de Sathya Sai Baba, el santuario donde reposan sus restos, y fue recibida por responsables del Sri Sathya Sai Central Trust, según medios locales.

La escena muestra una conexión menos conocida entre el poder bolivariano y el movimiento de Sai Baba, fallecido en 2011, que levantó una red internacional de centros espirituales, escuelas y obras sociales alrededor de ideas como el servicio desinteresado, la unidad de las religiones y la educación en valores humanos.

En Venezuela, el movimiento Sai comenzó a organizarse en los años 70 y se expandió después mediante centros de devotos, programas educativos y actividades de servicio social, en un país de tradición católica pero habituado al sincretismo religioso y a la convivencia de prácticas espirituales diversas.

Nicolás Maduro y Cilia Flores viajaron a Prasanthi Nilayam en 2005, años antes de que el primero llegara a la Presidencia, en una visita que quedó incorporada al relato espiritual de su entorno. En 2011, tras la muerte de Sai Baba, Venezuela llegó a publicar un acuerdo de duelo nacional en la Gaceta Oficial, según material de archivo.

Antes de asumir la Presidencia encargada, ya había visitado Prasanthi Nilayam en viajes anteriores a la India. En 2024 acudió acompañada por la embajadora venezolana en Nueva Delhi, Capaya Rodríguez, diplomática vinculada desde hace años al movimiento Sai en Venezuela, de acuerdo con registros y material de archivo.

La presencia de altos funcionarios venezolanos en el ashram durante la actual gira vuelve a colocar esa relación espiritual en un plano público. Esta vez aparece incorporada a una visita oficial que tuvo como eje el petróleo, la energía, la inversión y el intento de Caracas de abrir nuevas puertas económicas en Asia.

La semana india de Rodríguez estuvo marcada por reuniones con el primer ministro, Narendra Modi, el ministro de Exteriores, S. Jaishankar, y el titular de Petróleo y Gas Natural, Hardeep Singh Puri.

Sai Baba, nacido como Sathyanarayana Raju en 1926, se proclamó a los 14 años como la reencarnación del santo Shirdi Sai Baba y llegó a atraer seguidores en más de un centenar de países.

Su figura también estuvo rodeada de controversias internacionales, incluidas acusaciones de abusos sexuales que sus seguidores rechazaron, y episodios como la muerte de varios devotos en su ashram en 1993.

Para sus seguidores, sin embargo, su legado sigue asociado al servicio social, la educación, la sanación espiritual y una idea de unidad religiosa que encontró eco en países como Venezuela, donde el movimiento se mezcló con formas locales de religiosidad popular y redes de devoción transnacional.