Bélgica rechaza la exigencia estadounidense de cerrar las fronteras a los congoleños

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Bruselas, 10 jun (EFE).- El ministro belga de Sanidad y Asuntos Sociales, Frank Vandenbroucke, rechazó este miércoles la exigencia de Estados Unidos de cerrar las fronteras a los viajeros procedentes de la República Democrática del Congo (RDC) en el contexto del brote de ébola.

Además, acusó a Washington de tener "una aplastante responsabilidad" en la crisis por su recorte a la ayuda al desarrollo y la cooperación internacional.

"Estamos consultando estrechamente con los socios pertinentes y con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC). El consenso científico es que hay que actuar donde la crisis está golpeando. Nadie propone una prohibición de entrada en este momento", aseguró el ministro en una entrevista con Radio 1, de la emisora pública flamenca VRT.

El foco está en el cribado a la salida de los países afectados hacia Europa: "Si alguien llega aquí con síntomas será puesto inmediatamente en cuarentena. Dos hospitales están listos para acogerlos", afirmó Vandenbroucke.

"Estados Unidos tiene una responsabilidad aplastante por lo que está ocurriendo ahora, porque se recortó la cooperación al desarrollo y la ayuda médica. Tendrán a millones de personas sobre su conciencia," aseveró el titular de Sanidad belga.

La semana pasada, el embajador estadounidense en Bélgica, Bill White, trasladó personalmente la petición al Gobierno, en el marco de una instrucción de Washington a sus diplomáticos en Europa para que los países anfitriones del Mundial alinearan sus restricciones de viaje con las estadounidenses, según medios locales.

Los países que no lo hagan podrían enfrentarse a restricciones de entrada al territorio estadounidense.

La petición incluye además que los belgas que regresen de la región afectada deban someterse a cuarentena.

Desde el 18 de mayo, EE. UU. prohíbe la entrada a extranjeros -incluidos residentes permanentes- que hayan estado en los últimos 21 días en la RDC, Uganda o Sudán del Sur, con excepciones para ciudadanos estadounidenses, militares, funcionarios y familiares directos.

"El Gobierno de Estados Unidos ha enviado recientemente una carta a los Estados miembros sugiriendo que necesitamos adoptar medidas a los viajeros para prevenir la propagación de ébola. Respetamos completamente a Estados Unidos, pero la UE tiene sus propios mecanismos de decisión", dijo el viernes el ministro de Sanidad chipriota, Neophytos Charalambides, cuyo país ostenta este semestre la presidencia rotatoria de la UE.

Según los últimos datos de las autoridades congoleñas, el brote ha causado 115 muertos y 598 casos confirmados desde su declaración el 15 de mayo, y se ha extendido a Uganda, donde se han registrado 19 contagios y dos fallecidos.

El brote corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera "alto" el riesgo para África subsahariana y "bajo" a escala global.

Bélgica, Francia y Países Bajos son los únicos países de la UE con vuelos directos a la región afectada.