Es el segundo día consecutivo de ataques contra la república islámica, tras el derribo de un helicóptero estadounidense el lunes, a causa de un dron iraní.
Las fuerzas estadounidenses iniciaron “ataques adicionales en legítima defensa, contra múltiples objetivos en Irán”, señaló el mando militar de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom).
“Estos ataques constituyen una respuesta a la agresión injustificada y persistente de Irán”, añadió en X.
Medios iraníes reportaron explosiones en la costa sur del país, cerca del estrecho de Ormuz.
Antes, Trump había advertido que Estados Unidos iba a golpear “muy duro” a Irán. “Estábamos realmente cerca de un acuerdo, pero siguen dándonos largas, siguen tomándonos por imbéciles”, declaró el mandatario a periodistas en el Despacho Oval.
En vísperas del inicio del Mundial de fútbol, en el que la selección iraní jugará en suelo estadounidense, Trump había acusado más temprano a Irán de haber “tardado demasiado” en negociar un acuerdo, por lo cual deberá “pagar el precio”.
“Los ataques que tendrán lugar esta noche serán contundentes y precisos”, abundó el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, desde el cuartel general del Centcom, en Tampa, Florida.
La guerra, desatada el 28 de febrero con los ataques israeloestadounidenses contra Irán, sumió a la región en el caos y sacudió los mercados mundiales antes de que se estableciera una frágil tregua el 8 de abril.
Los precios del petróleo volvieron a subir el miércoles, aunque el barril sigue por debajo de los 100 dólares.
Lea más: Irán derriba helicóptero de EE.UU. en Ormuz: fuerte advertencia de Trump
Ningún acuerdo “bajo amenaza”
Trump había anunciado el martes un “acuerdo muy, muy bueno” con Teherán en “dos o tres días”, pero la madrugada del miércoles hubo fuego cruzado.
También dijo estar dispuesto a lanzar ataques contra centrales eléctricas y puentes iraníes.
“Las infraestructuras críticas son vitales. Las amenazas de atacarlas (...) no son una demostración de fuerza, sino un signo de desesperación”, afirmó el presidente iraní Masud Pezeshkian en X.
El embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, declaró por su parte que “ningún acuerdo puede alcanzarse bajo amenazas, intimidación o uso de la fuerza”.
Irán había reivindicado anteriormente ataques contra bases estadounidenses en Baréin y Jordania en respuesta a los bombardeos de Estados Unidos en su territorio.
En Kuwait, el ejército afirmó enfrentarse a “objetivos aéreos hostiles” sin precisar su procedencia. Las autoridades en Baréin dijeron haber interceptado varios ataques, mientras que el ejército jordano reportó la destrucción de cinco misiles que tenían como objetivo la localidad de Azraq, donde se encuentra una base estadounidense.
Estados Unidos también anunció haber dejado fuera de servicio el petrolero M/T Settebello, con pabellón de Palaos, que intentaba violar el bloqueo de los puertos iraníes impuesto por Trump.
El ataque con un avión de combate dejó tres desaparecidos entre la tripulación india del buque, según Nueva Delhi, que convocó al encargado de negocios estadounidense en protesta. Otros veintiún marineros fueron rescatados.
