El operativo, que sigue en desarrollo, se desplegó a primeras horas de esta mañana en el Complexo da Maré, un gigantesco conglomerado de 16 favelas en el norte de Río de Janeiro, y busca desarticular la estructura financiera y territorial del Terceiro Comando Puro (TCP).
Los investigadores identificaron que este grupo criminal, que se disputa el control de este territorio con el Comando Vermelho (CV), recientemente denominado como terrorista por el Gobierno de Estados Unidos, llevaba a cabo una compleja estructura de seis líneas de negocio ilícito para "financiar, fortalecer y expandir" su poder, según el comunicado de la Policía Civil.
Ese entramado económico incluía delitos que iban desde asaltos sistemáticos contra camiones de mercancías hasta el control total de los servicios básicos de las comunidades y el comercio digital de material de abuso sexual de menores (desde adolescentes hasta bebés menores de un año).
Según la Policía Militar, hasta el momento han sido detenidas tres personas e incautados dos fusiles de asalto con doce cargadores, dos granadas, ocho cargadores de pistola, abundante munición, un walkitalki y chalecos balísticos.
En algunos casos, se detectó que el grupo criminal ejercía un control económico total dentro de las favelas, obligando a los residentes a consumir exclusivamente sus servicios de distribución de gas, suministro de agua y conexión a internet.
Para demostrar poder y blanquear dinero ilegal, el grupo organizaba masivas fiestas en una comunidad, en las que vendían drogas y exhibían el armamento de la cúpula.
Además, implementaron una red organizada de robo de celulares en el que los ladrones contaban con armas, motos y una meta específica a cumplir, y respondían a órdenes directas de un responsable, quien luego fijaba el precio de reventa.
Según medios brasileños, en este operativo las fuerzas de seguridad buscan cumplir 56 órdenes de captura y 42 mandatos de aprehensión.
