El Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública libanés dijo en un escueto comunicado que "el balance total acumulado de la agresión desde el 2 de marzo hasta el 11 de junio es de 3.711 muertos y 11.483 heridos", lo que supone una quincena de fallecimientos más que en el día anterior.
La Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN), por su parte, informó a lo largo del día de varios ataques israelíes contra diferentes puntos del sur del Líbano y del oriental Valle de la Bekaa, que también ha sido golpeado con fuerza desde el inicio de la escalada entre Israel y el grupo chií Hizbulá.
Uno de estos ataques, realizado con aviones de combate, tuvo como objetivo un edificio residencial cerca del hospital Hiram de la histórica ciudad de Tiro, en el sur del país, donde una persona murió y otras 17 resultaron heridas, entre ellas diez enfermeras y sanitarios.
Según el medio estatal, el bombardeo destruyó una gran cantidad de ventanas y puertas, mientras que también provocó daños en los techos de algunas habitaciones de planta, de urgencias y ambulancias aparcadas en las inmediaciones del centro.
Otra persona murió en la carretera de Haboush, en el sur del Líbano, cuando fue atacada mientras viajaba en su motocicleta, de acuerdo con la ANN, que informó de otra decena de bombardeos contra diferentes puntos del país.
El Líbano e Israel acordaron de nuevo la semana pasada un alto el fuego condicionado al cese de los ataques y la presencia de Hizbulá, un aliado de Irán que ya ha rechazado la propuesta y ha vuelto a llamar a las autoridades locales a abandonar las negociaciones.
No obstante, ambas partes tienen prevista una ronda de contactos para el 22 de junio en Washington, con mediación de Estados Unidos, para buscar un acuerdo integral pese a las diferencias que existen entre ambas partes.
