La medida se aplicará cuando expire, a finales de 2026, la autorización concedida a los operadores actuales de patinetes compartidos, según informaron la ministra regional de Movilidad, la ecologista Elke Van den Brandt, y el ministro-presidente bruselense, el liberal Boris Dilliès.
A partir de entonces, los nuevos operadores no podrán ofrecer patinetes eléctricos compartidos en el territorio de la región, aunque sí se mantendrá la oferta de bicicletas, cuyas modalidades deberán precisarse en un nuevo régimen de autorización.
El Ejecutivo regional justificó la decisión por la siniestralidad asociada a estos vehículos y señaló que el año pasado 666 usuarios de patinetes eléctricos resultaron heridos, un 26 % más que en 2024.
También aludió al uso de esos vehículos en relación con 25 tiroteos en 2025 en la región capitalina.
"La prohibición de los patinetes en libre servicio constituye así un apoyo adicional a las autoridades judiciales y a los servicios policiales en su lucha contra la criminalidad", señaló el Gobierno de Bruselas.
