"No discutimos, ni debatimos otras alternativas", añadió Lagarde en una rueda de prensa en la sede central del BCE después de subir los tipos de interés a los depósitos de los bancos hasta el 2,25 %.
El BCE ha revisado al alza sus perspectivas de inflación y a la baja las de crecimiento para este año y el próximo.
Lagarde dijo que la economía de la zona del euro creció en el primer trimestre si se ajusta a un factor temporal en Irlanda, impulsada por la demanda interna y las exportaciones.
La economía de la zona del euro se contrajo un 0,2 % en el primer trimestre, tras la contracción de Irlanda.
Francia se contrajo un 0,1 %, pero las otras grandes economías crecieron: Alemania (0,3 %), Italia (0,3 %) y España (0,6 %).
La economía irlandesa se contrajo un 12,1 % respecto al trimestre anterior, pero las cifras están distorsionadas por la actividad de las grandes farmacéuticas, que adelantaron el año pasado las exportaciones a EE. UU. antes de la entrada en vigor de los aranceles y ahora se refleja una caída en la producción.
Lagarde destacó que "la guerra en Oriente Medio pesa en la actividad y las encuestas apuntan una ralentización especialmente en los servicios".
"La producción manufacturera se ha mantenido estable hasta ahora. En parte, esto es porque las empresas han acumulado existencias para hacer frente a las presiones de la cadena de suministro. También refleja un gasto en defensa más elevado", dijo Lagarde.
La inflación aumentó en la zona del euro en mayo un 3,2 % (3 %) en abril debido a la subida de los precios de la energía del 10,9 %.
La subida de los precios de la energía incrementará más la inflación durante el verano y la mantendrá bien por encima del objetivo, que es el 2 % a medio plazo, en la primera mitad de 2027.
Lagarde pronostica que "la inflación debería volver al objetivo en la segunda mitad de 2027".
