Muere un policía canadiense en una operación antiterrorista en Toronto, según EE.UU.

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Toronto (Canadá), 11 jun (EFE).- Un policía canadiense murió este jueves durante una operación policial que, según indicó el embajador de Estados Unidos en Canadá, Pete Hoekstra, estaría relacionada con la investigación del tiroteo contra el consulado estadounidense en Toronto ocurrido el pasado marzo.

Hoekstra reveló la posible conexión durante una conferencia sobre comercio entre Canadá y Estados Unidos celebrada este jueves.

"No sé si todos son conscientes de ello, pero creo que un policía de Toronto murió durante la noche en una investigación que podría estar relacionada con Estados Unidos", declaró el diplomático.

La Policía canadiense no ha confirmado por el momento ninguna relación entre la operación y el ataque contra la legación diplomática estadounidense.

La Policía de Toronto informó que el tiroteo se produjo hacia las 5:40 hora local del jueves (10:40 GMT), cuando los agentes ejecutaban una orden de registro en el noroeste de la ciudad.

Durante la intervención se produjo un intercambio de disparos en el que resultó herido un agente, que fue trasladado a un hospital en estado crítico y posteriormente falleció. Una segunda persona también fue hospitalizada con heridas de extrema gravedad.

La posible conexión con el ataque contra el consulado estadounidense surge después de que las autoridades federales de Estados Unidos detuvieran en mayo a Mohammad Baqer Saad Dawood Al-Saadi, de 32 años, acusado de seis delitos relacionados con terrorismo.

Según documentos judiciales estadounidenses, Al-Saadi habría reivindicado en conversaciones interceptadas la planificación del tiroteo contra el consulado de Estados Unidos en Toronto y de otro ataque contra una sinagoga en Canadá.

Medios canadienses dijeron este jueves que los investigadores estadounidenses sostienen que Al-Saadi era comandante de la milicia chií iraquí Kataib Hizbulá y colaborador de la Guardia Revolucionaria iraní.

En las escuchas citadas en la acusación, el sospechoso afirmaba contar con operativos en Europa, Estados Unidos y Canadá y manifestaba su intención de atacar objetivos judíos y vinculados al sionismo.

Las autoridades estadounidenses han atribuido a Al-Saadi la planificación o intento de planificación de cerca de una veintena de atentados en Norteamérica y Europa.