Ucrania busca aislar Crimea con ataques a puentes estratégicos

Soldados ucranianos en la región de Járkov.
Soldados ucranianos en la región de Járkov.SERGEY KOZLOV

Con una serie de ataques a puentes que unen Crimea con el territorio también bajo control ruso en la Ucrania continental, las fuerzas de Kiev están llevando a cabo un nuevo intento de aislar la península situada en el mar Negro y socavar las líneas de suministros a las tropas de ocupación rusas.

Hasta seis puentes que conectan Crimea con la parte ocupada del sur de Ucrania han sido alcanzados desde el pasado domingo por drones o misiles ucranianos, según informaciones de las unidades militares ucranianas implicadas y de las autoridades instaladas por Rusia en la región ucraniana de Jersón.

Los dos primeros puentes en ser golpeados fueron los de Chongar y Genichesk. Otros cuatro puentes corrieron la misma suerte este jueves. Servían de ruta alternativa al de Chongar, que tuvo que ser cerrado al tráfico por los daños sufridos.

Ucrania lleva meses atacando infraestructura militar en la ocupada Crimea. Que el foco se haya desplazado ahora a estos puentes deja clara la estrategia de Kiev de paralizar la logística militar rusa que se vale de la península y debilitar el control ruso sobre Crimea y sobre los territorios ocupados del sur de la Ucrania continental.

Con el fulgurante incremento en semanas anteriores de los ataques ucranianos a carreteras clave en las zonas del sur en poder de Rusia, el Ejército del Kremlin recurrió a ferris que cruzaban el estrecho de Kerch hacia Crimea para luego transportar combustible y munición para sus tropas en el frente, según dijo este jueves el comandante del Primer Regimiento de Asalto ucraniano, Dmitró Filátov, en una entrevista con la televisión pública ucraniana.

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Dos ataques al puente de Chongar llevados a cabo por la unidad de Filátov y por el 475 Regimiento de Asalto cortaron una arteria logística crítica para las unidades rusas en la región de Zaporiyia. Mientras tanto, los ataques de este jueves tuvieron como objetivo la ruta alternativa, que va de Armiansk (norte de Crimea) a Jersón.

“Hoy el movimiento se detuvo por completo”, dijo Filátov, que señaló que los ataques ucranianos golpearon una columna de unos 50 vehículos rusos que se encontraba cerca del puente atacado.

Según Filátov, los ataques ya han afectado a la capacidad de Rusia de transportar tropas al frente y de continuar sus operaciones con drones.

Combinados con los ataques que Ucrania lleva a cabo contra buques, ferris y puertos rusos, y también contra infraestructura ferroviaria, los bombardeos a puentes podrían tener un efecto importante.

“El objetivo de Ucrania es aislar Crimea”, declaró el analista militar Oleksandr Kovalenko, de Odesa, en un análisis para el Grupo de Resistencia Informativa.

A diferencia de los ataques previos contra puentes en agosto de 2023, en los que se empleaban misiles británicos Storm Shadow que Ucrania posee en número limitado, Kiev puede ahora mantener el ritmo de los bombardeos utilizando drones de media distancia y de fabricación propia como los Begemot y los FirePoint, cuyo alcance y potencia explosiva continúan mejorando.

La dependencia de Crimea de los suministros externos se ha agudizado tras los sucesivos ataques ucranianos a depósitos de petróleo de la península, donde las autoridades han reconocido un grave déficit de combustible.

Largas colas de vehículos han aparecido ya en las gasolineras, donde la venta de combustible ha sido racionada. Los problemas alcanzan de lleno al puerto estratégico de Sebastopol, que se quedó sin suministros de combustible este miércoles.

Rusia trata de reparar cuanto antes los nudos de comunicación dañados. Pero los analistas prevén que nuevos ataques sigan limitando el tráfico en todas las rutas, incluidas las alternativas.

El daño estructural sufrido en anteriores ataques ucranianos por el puente de Kerch ya ha limitado su capacidad logística. Esta infraestructura que une Crimea con Rusia se usa ahora sobre todo para tráfico civil que se ve interrumpido a menudo por ataques ucranianos contra la zona.

“Si las fuerzas de ocupación rusa no se adaptan a esta situación, el colapso de sus defensas en todo el sur es sólo cuestión de tiempo”, dice Kovalenko.

El debilitamiento del control ruso sobre Crimea -que tiene un importante peso simbólico al ser el primer territorio ucraniano que el presidente ruso, Vladímir Putin, se anexionó, en 2014- podría afectar a la imagen del líder del Kremlin e inclinar la balanza de la guerra en favor de Ucrania.

Según dijo a EFE Oleksí Mélnik, exasesor del Ministerio de Defensa y analista del Centro Razumkov de Kiev, la cada vez más intensa campaña de ataques aéreos de Ucrania tiene el potencial de erosionar el apoyo a la invasión tanto entre las élites como en la opinión pública rusa, lo que podría empujar a Moscú hacia la declaración de un alto el fuego, que ahora rechaza.