Andy Burnham, aún alcalde del Gran Manchester, donde disfruta de altos índices de popularidad, necesita ganar la votación del jueves para enfrentarse al jefe de Gobierno británico, Keir Starmer, por el liderazgo del Partido Laborista, pues esa carrera está reservada solo a los miembros del parlamento.
Un sondeo publicado en las últimas horas por el University College of London (UCL) da a Burnham una intención de voto del 45 %, seguido muy de cerca por el candidato del populista Reform UK (el partido de Nigel Farage), Robert Kenyon, que tiene un 40 %.
Por detrás de ellos aparece con un 8 % Rebecca Shepherd, la candidata de Restore Britain, un partido surgido como escisión por la derecha de Reform UK y que goza del apoyo del magnate estadounidense Elon Musk y una gran parte de la ultraderecha mundial, muy activa en redes.
El diario The Times titula hoy que Burnham está muy bien situado para ganar el escaño "gracias a Restore Britain", ya que Reform y Restore compiten por el mismo electorado de derechas y han relegado al Partido Conservador a la insignificancia en Makerfield (2 % de intención de voto para su candidato).
Reform UK, el partido de Nigel Farage, es a nivel nacional el partido más claramente en ascenso en las preferencias de voto, como demostró el pasado 7 de mayo, donde obtuvo resultados espectaculares en las elecciones municipales inglesas y autonómicas en Escocia y Gales.
En contraposición, el laborismo encajó una amarga derrota en esa ocasión, y el primer ministro Keir Starmer ha sufrido desde entonces la deserción de dos ministros y varios secretarios de Estado, además de la irrupción de varias figuras laboristas que han confirmado su intención de contestar su autoridad en el partido y, en el caso de desbancarlo, en el mismo Gobierno.
En este contexto de descalabro laborista, Andy Burnham resulta ser uno de los pocos políticos laboristas que aún goza de una considerable popularidad, y no tiene reparos en salir a hacer campaña en las calles, donde le gusta ser filmado mientras departe relajadamente con los vecinos de Manchester o de Makerfield.
Los diario de Londres dan como inevitable la victoria de Burnham, su posterior entrada en el parlamento de Westminster y su enfrentamiento, probablemente exitoso, contra un debilitado Starmer; en este sentido, comienzan a especular sobre cómo sería un eventual Gobierno de Burnham, qué líneas seguiría y a qué aliados se uniría.
Así, el diario The Telegraph vaticina hoy que el ministro de Energía actual, Ed Miliband, ya se perfila como próximo ministro de Finanzas en un 'gabinete Burnham', y de hecho ya está en contacto regular con él para aconsejarle sobre temas económicos y financieros con el objetivo de no 'asustar a los mercados'.
Burnham, considerado parte de la 'izquierda moderada' del laborismo, provoca todavía temores en las élites financieras con sus planes, por ejemplo, a nacionalizar el suministro del agua y la energía en el Reino Unido con el fin último de aliviar las facturas de los hogares, unos planes que no ha hecho explícitos pero que han sido desvelados por el diario The Guardian.
