El ciclón, el primero de la temporada de huracanes en el Atlántico, amenaza especialmente las costas de Texas y Luisiana, con efectos que también se extenderán hacia Misisipi, Alabama, el noroeste de Florida, e incluso Georgia, donde también se prevén marejada ciclónica, oleaje peligroso, corrientes de resaca y posible formación de tornados aislados.
El sistema, que se formó este miércoles en el Golfo de México, se encontraba a unos 35 kilómetros (20 millas) al norte-noroeste de Matagorda (Texas), y a unos 310 kilómetros (195 millas) al suroeste de Lake Charles (Luisiana), según el más reciente boletín del NHC, con sede en Miami.
Arthur presentaba vientos máximos sostenidos de 75 km/h (45 mph) y un desplazamiento hacia el nor-noreste a 11 km/h (7 mph), mientras los vientos de fuerza de tormenta tropical se extienden hasta 280 kilómetros (175 millas) desde su centro.
El organismo mantiene avisos de tormenta tropical entre Sargent (Texas) y Morgan City (Luisiana), y prevé que Arthur continúe su desplazamiento hacia el interior del sureste de Texas durante las próximas horas, con debilitamiento gradual y posible disipación entre la noche de este miércoles y la madrugada del jueves.
Los meteorólogos prevén acumulados de lluvia de entre 12,5 y 2,50 centímetros (5 a 10 pulgadas), con máximos aislados de hasta 50 centímetros (20 pulgadas).
Esta es la primera tormenta de la actual temporada de huracanes del Atlántico, que va del 1 de junio al 30 de noviembre.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) de Estados Unidos previó en mayo hasta seis huracanes y 14 tormentas con nombre en el Atlántico, por debajo del promedio histórico y después de los 13 ciclones de 2025, cuando ningún huracán tocó suelo estadounidense por primera vez en una década.
