Estas son las claves del memorando de entendimiento, de 14 puntos, leído por un alto cargo de la Administración de Donald Trump durante una llamada con periodistas bajo condición de anonimato.
Estados Unidos e Irán, junto con sus aliados, declaran la "terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes", incluido el Líbano.
Esto pone fin a la guerra iniciada el pasado 28 de febrero, con el comienzo de la ofensiva estadounidense e israelí contra la República Islámica.
Sin embargo, ni Israel ni la milicia chií Hizbulá son firmantes del acuerdo, por lo que el fin del conflicto en el sur del Líbano dependerá de la capacidad de Estados Unidos e Irán para influir en sus respectivos aliados.
Tras la firma del memorando, Irán se compromete "a realizar todos los esfuerzos necesarios para garantizar el paso seguro y gratuito de buques mercantes durante 60 días" por el estrecho de Ormuz, que mantiene bloqueado desde el inicio de la guerra, lo que ha provocado perturbaciones en el suministro global de petróleo.
Irán dialogará además con Omán, país vecino, para "definir la futura administración" del estrecho, en consulta con el resto de países del golfo Pérsico.
Por su parte, Estados Unidos "comenzará a levantar el bloqueo naval" contra los buques que salen y llegan a puertos iraníes, al que pondrá fin definitivo en un plazo de 30 días.
En el memorando, Estados Unidos e Irán se dan un plazo de 60 días para negociar un acuerdo de paz definitivo, que deberá ser ratificado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.
A la espera del acuerdo final, Estados Unidos e Irán acuerdan "mantener el statu quo", de modo que el programa nuclear iraní seguirá vigente y Estados Unidos no impondrá nuevas sanciones ni desplegará fuerzas adicionales en la región
La Administración de Trump se compromete a retirar su presencia militar de las proximidades de Irán en un plazo de 30 días una vez firmado el acuerdo definitivo.
El memorando no resuelve las disputas sobre el programa nuclear iraní, que Estados Unidos ha exigido desmantelar, y deja su negociación para el acuerdo definitivo.
En el texto, Irán, que siempre ha sostenido que su programa nuclear tiene fines pacíficos, "reafirma que no adquirirá ni desarrollará armas nucleares".
Además, Washington y Teherán acuerdan negociar un mecanismo para la destrucción del uranio altamente enriquecido almacenado en Irán bajo supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Como parte del acuerdo final, Estados Unidos se compromete a "levantar todo tipo de sanciones contra la República Islámica de Irán", incluidas las del Consejo de Seguridad de la ONU.
Estados Unidos expedirá además licencias para permitir las exportaciones de petróleo iraní y se compromete a "poner a disposición los fondos y activos congelados" de Irán una vez implementado el memorando de entendimiento.
La Administración de Trump también se compromete a diseñar un plan de inversión de 300.000 millones de dólares para la "reconstrucción" de Irán, un asunto que ha generado polémica en Washington, donde el ala dura del Partido Republicano se opone a la entrega de fondos a Teherán.
