El portavoz de la Cancillería china Lin Jian declaró hoy en una rueda de prensa que Pekín "espera que todas las partes involucradas, incluidos Estados Unidos e Irán, respeten el espíritu del acuerdo".
Lin instó a que ambos países mantengan una "actitud racional y pragmática" en la segunda fase de sus negociaciones.
"China ha trabajado para detener el conflicto y promover la paz y la estabilidad en Oriente Medio", agregó el portavoz, al tiempo que aseguraba que su país "apoya firmemente la paz y la estabilidad en la región".
Asimismo, Lin dijo que su país está "dispuesto a consolidar y profundizar la confianza política mutua con Irán".
La firma digital del memorando entre Washington y Teherán abre ahora una segunda fase de negociaciones técnicas sobre el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones y la aplicación del acuerdo, después de más de cien días de guerra y de bloqueo parcial en torno al estrecho de Ormuz.
Desde el inicio del conflicto, China ha condenado repetidamente los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, aunque también ha pedido respetar la soberanía y la seguridad de los países del Golfo, con los que mantiene estrechos vínculos políticos, comerciales y energéticos y que también han sido objetivo de ofensivas iraníes.
Pekín ha defendido de forma constante una salida negociada, ha reclamado un alto el fuego y ha insistido en la necesidad de restablecer la libre navegación en Ormuz, una vía especialmente sensible para China, dado que por ella transita alrededor del 45 % de sus importaciones de petróleo y gas.
