El líder golpista completó en la ciudad oriental de Hangzhou la última etapa de su agenda oficial en el gigante asiático, que incluyó reuniones con autoridades locales y visitas a firmas tecnológicas, informaron medios estatales chinos.
Min Aung Hlaing, investido presidente en abril tras unas elecciones celebradas entre diciembre y enero sin oposición real, llegó el lunes a Pekín invitado por el presidente chino, Xi Jinping, en su primera visita a China desde que asumió formalmente ese cargo.
El militar ya había viajado a China el pasado septiembre, antes de asumir formalmente la presidencia, para asistir a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en la localidad nororiental de Tianjin y al desfile por el 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico, celebrado en Pekín, donde coincidió con mandatarios como el ruso, Vladímir Putin, o el norcoreano, Kim Jong-un.
La visita incluyó paradas en Pekín, Shanghái y Hangzhou, además de reuniones políticas y actos económicos con los que ambas partes destacaron los lazos de hermandad entre China y Birmania.
Durante su encuentro en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, Xi aseguró estar "dispuesto a seguir fortaleciendo la coordinación" con el general birmano.
Pekín y Naipyidó, que establecieron relaciones diplomáticas hace 76 años, suelen presentar sus vínculos bajo los principios de coexistencia pacífica, igualdad entre Estados, beneficio mutuo y no injerencia, una fórmula que China reiteró durante la visita.
Xi aseguró que Pekín apoya a Birmania en la defensa de su soberanía e integridad territorial y en la búsqueda de una vía de desarrollo "adecuada a sus condiciones nacionales", en medio de la pretendida transición política del régimen birmano, que trata de recomponer su imagen internacional.
El mandatario chino también pidió avanzar en proyectos clave bajo la premisa de "garantizar la seguridad" y continuar combatiendo el juego en línea, el fraude en telecomunicaciones, el narcotráfico y otras actividades delictivas.
En un contexto en el que Birmania se ha convertido en un foco regional de ciberestafas, China ha repatriado en los últimos años a miles de sospechosos de fraude desde el norte de Birmania, uno de los focos de las redes de estafas digitales que afectan a ciudadanos chinos.
Durante su estancia en China, Min Aung Hlaing visitó China Railway Construction, un grupo chino especializado en construcción ferroviaria e infraestructuras, y se desplazó en tren de alta velocidad a las localidades orientales de Shanghái y Hangzhou, según medios estatales chinos.
El líder golpista también asistió a una cumbre de inversión y comercio entre Birmania y China y visitó la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China, en una agenda centrada en infraestructuras, industria y cooperación económica.
China, que comparte más de 2.000 kilómetros de frontera terrestre con Birmania, mantiene un enfoque pragmático hacia su vecino, con vínculos con los generales, grupos rebeldes y la oposición prodemocrática, en un intento de preservar la estabilidad fronteriza y sus intereses económicos.
El grupo activista Justice For Myanmar declaró a EFE que la visita demuestra la "complicidad" de Pekín con el régimen militar y denunció que la invitación china "otorga una falsa legitimidad" al general golpista.
