Según el semanario Expresso, entre los objetivos del grupo se encontraba el primer ministro de Portugal, el conservador Luís Montenegro, así como el exprimer ministro socialista y actual presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el exmandatario luso Marcelo Rebelo de Sousa.
El Departamento Central de Investigación y Acción Penal (DCIAP) del Ministerio Público precisó en un comunicado que el pasado miércoles presentó una acusación formal contra nueve sospechosos en el marco de su investigación contra el MAL por varios delitos relacionados con terrorismo, que incluyen el reclutamiento de personas y la fabricación de armas.
Según la acusación, el grupo MAL era un movimiento de extrema derecha, nacionalista, neonazi, supremacista blanco, antisistema y conspiracionista, "con una estructura organizada, con presencia en plataformas digitales e intención de intervención en la vida política nacional".
Esta agrupación rechazaba las sociedades multiculturales y defendía la superioridad de determinados grupos étnicos e ideológicos.
Los sospechosos formales ('arguidos' en portugués, una figura judicial previa a la acusación) son los fundadores y miembros de este grupo, que buscaban "subvertir el régimen democrático", imponer un modelo autoritario y recurrir a la violencia para alcanzar sus objetivos.
Durante la investigación, las autoridades observaron que los acusados identificaban a personas y entidades, a las que clasificaban como "objetivos" y a las que veían como "una amenaza" contra el país, incluidos políticos, partidos, movimientos cívicos, periodistas, académicos y artistas.
"Los sospechosos formales actuaron, durante años, buscando reunir medios humanos, materiales, financieros y logísticos para acciones futuras contra esos objetivos y contra el Estado con el uso de armas", precisó el DCIAP, que aclaró que no lo llegaron a ejecutar.
Las pesquisas también revelaron que el grupo reclutó a miembros y fabricó armas y componentes a través de impresión 3D, incluyendo granadas de mortero, granadas de dron y granadas incendiarias.
Cuatro de los sospechosos se encuentran en prisión preventiva y uno de ellos fue puesto en libertad.
