“Es un acto patrio, no era un acto para apoyar a Adorni", expresó Villarruel a los periodistas que cubrían el acto institucional en Rosario, a donde Villarruel viajó invitada por el gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, pero no como integrante de la comitiva del Gobierno, ya que Milei no se lo permitió.
La disputa entre Milei y Villarruel se remonta prácticamente al inicio del Gobierno, ya que pese a ser compañeros de fórmula y ganar juntos las elecciones de 2023, una vez investidos en sus cargos se han sucedido los desencuentros entre ambos, al punto que Milei excluye a la vicepresidenta de todo acto oficial.
Esos choques tienen que ver con visiones políticas distintas, pese a estar ambos ideológicamente en la extrema derecha, y por las críticas de la vicepresidenta a los gastos de Milei en viajes al exterior mientras aplica un ajuste económico en Argentina con recortes severos del gasto público, entre otros asuntos.
A las críticas frecuentes al presidente se suma lo que es de público conocimiento: la total falta de sintonía entre Villarruel y la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, así como con Adorni, el cuestionado jefe de Gabinete y muy cercano a los hermanos.
Precisamente este viernes, el presidente argentino, en medio del escándalo por la investigación judicial a Adorni por enriquecimiento ilícito, anunció el nombramiento de Adrián Ravier, un economista ultraliberal y muy de la cuerda ideológica de Milei.
Ravier sustituirá a partir de la semana próxima en este cargo a Adorni, al que Milei le deja por ahora solo la Jefatura del Gabinete, un puesto del Gobierno con menos exposición pública.
