Recordó que "las vacaciones son un tiempo de descanso y de búsqueda de los signos de Dios en la belleza de la creación" e hizo un llamamiento: "Aprovechadlas para participar más en la Santa Misa, meditar la Palabra de Dios, realizar retiros espirituales, hacer peregrinaciones y reuniros con vuestros seres queridos".
Y pidió rezar "también por los jóvenes, para que elijan con sabiduría el instituto y la universidad y disciernan con prudencia su vocación. ¡Mi bendición para todos!".
En otro de sus consejos, el papa instó a los fieles "a no descuidar la preparación para la misa: interiormente, mediante la confesión frecuente, y a nuestro alrededor, acallando los ruidos que nos impiden escuchar la Palabra de Dios".
Al final de la audiencia el pontífice saludó especialmente a los fieles de las numerosas parroquias presentes en la plaza "a pesar del calor de estos días". Pese a las elevadas temperaturas registradas en Roma, la plaza de San Pedro volvió a estar repleta de fieles.
