"Un porcentaje muy elevado de esos fondos se destinará a la compra de alimentos y medicamentos estadounidenses", señaló Bessent en declaraciones a la cadena CNBC, detallando que la supervisión se realizará sobre el terreno en Oriente Medio.
Con esta medida, la Administración del presidente Donald Trump busca establecer salvaguardias en torno al acceso de Irán a sus activos congelados, uno de los puntos más delicados del pacto entre los dos países.
Las declaraciones de Bessent añaden detalles que no figuran expresamente en el memorando de entendimiento divulgado hasta ahora.
El documento no establece que los fondos liberados deban destinarse a la compra de productos agrícolas o farmacéuticos estadounidenses, una interpretación que ha sido cuestionada por Irán, que niega haber aceptado condiciones de ese tipo sobre el uso de los recursos desbloqueados.
No obstante, Bessent no especificó qué cantidad de dinero se desbloqueará, dónde se custodiarán los fondos, qué margen de decisión tendrá Teherán en las compras ni qué herramientas de control específicas aplicará el Tesoro para evitar desvíos de capital.
Los detractores de este pacto cuestionan si el acuerdo de Trump otorga demasiadas concesiones a Irán a cambio de un plazo de negociación estrictamente temporal.
