La portavoz del Ejecutivo, Maud Bregeon, subrayó que todos los discursos que inciten al odio, a la discriminación o al racismo "son condenables y están condenados en Francia", al ser preguntada por el polémico vídeo, que ha motivado la apertura de una investigación por parte de la fiscalía de Rodez por incitación al odio racial.
En una rueda de prensa tras el Consejo de ministros de este miércoles, Bregeon añadió que el Gobierno espera que los responsables de la grabación y difusión del contenido puedan ser identificados y perseguidos judicialmente, en línea con el marco legal francés contra los delitos de odio.
El caso ha generado reacciones políticas y judiciales tras la amplia difusión del vídeo en redes sociales, en el que se observa a varios individuos entonando consignas racistas en el exterior del local, aparentemente bajo los efectos del alcohol, mientras otros asistentes no reaccionan ante los hechos.
La fiscalía de Rodez ha abierto una investigación por incitación a la violencia y al odio racial, mientras el propietario del establecimiento ha condenado los hechos y ha asegurado su colaboración con las autoridades.
