En declaraciones a la prensa tras un evento en el municipio de Sines, Carneiro dijo que su prioridad "siempre fueron los más vulnerables, los más frágiles de la sociedad", y defendió que con el acuerdo alcanzado garantizan que se incluya a las personas.
La propuesta anunciada por el Ejecutivo de centroderecha bajo el nombre de PSU consiste en una reforma que pretende agrupar trece prestaciones sociales ya existentes y no contributivas en una sola ayuda.
Según Carneiro, el acuerdo garantiza que "habrá un plan individualizado y personalizado para las personas que estén recibiendo las prestaciones, con el fin de asegurar su inclusión laboral y garantizar su acompañamiento".
"Me parece bien que el Gobierno haya cedido, es decir, me parece una cuestión de sentido común", continuó el líder socialista, quien indicó que consensuaron con el Gobierno que la propuesta se apruebe mediante decreto-ley, lo que permite al Parlamento examinar las medidas que se vayan a adoptar.
Horas antes, el primer ministro, el conservador Luís Montenegro, anunció el acuerdo, lo que garantizaría su aprobación después de que el ultraderechista Chega -líder de la oposición y segunda fuerza en el Parlamento- exigiera que quienes reciban ayudas sociales hayan contribuido previamente al sistema y no puedan acceder a ellas únicamente por residir en Portugal para dar su apoyo a la iniciativa.
