El cannabis y la cocaína mantienen el dominio de las drogas vegetales frente a sintéticas

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Viena, 26 jun (EFE).- Si en las plantas está el origen de las drogas, también parece que mantendrán su prevalencia en el futuro inmediato del mercado de narcóticos, gracias al cannabis y la cocaína y pese al enorme crecimiento de los peligrosos opioides sintéticos, más baratos y fáciles de producir.

Esta es la conclusión del Informe Mundial sobre Drogas 2026, difundido este viernes en Viena, y en el que insiste en alertar del arrollador crecimiento de las drogas sintéticas, pero matiza que no hay indicios de que vayan a desbancar, al menos de momento, a las drogas extraídas de plantas.

"Hemos observado un aumento sin precedentes de nuevos tipos de drogas en el mercado y, lo que es más preocupante, algunas son más potentes o peligrosas que antes", alerta al respecto Monica Juma, directora ejecutiva de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudd).

En el informe se indica que en el año 2024 se detectaron 118 sustancias nuevas, el 15 % del total de las que se tiene constancia.

Esas drogas sintéticas imitan los efectos de las sustancias ya conocidas y sometidas a vigilancia internacional, y aunque muchas de ellas suelen tener una vida comercial breve, algunas ganan suficiente presencia entre los consumidores y son tan dañinas que acaban incluidas en las convenciones.

Desde la adormidera, la hierba de cannabis y el arbusto de coca, base respectivamente de la heroína, la marihuana y la cocaína, las grandes drogas tradicionales, fueron surgiendo con los años productos sintéticos que tienen la gran ventaja de que pueden producirse más rápido, más barato y en cualquier parte del mundo.

Son drogas que no dependen del cultivo de plantas que requieren de mucha mano de obra y sólo crecen en determinadas zonas y terrenos del mundo.

Su mayor desventaja es que precisan de expertos en química y de ingredientes y equipos que, por otro lado, cada vez son más fáciles de obtener en un mundo globalizado donde el tráfico de información y de materias primas es menos controlable.

Sin embargo, pese a todos esos obstáculos, la Onudd señala que, de momento, se está lejos de que las drogas sintéticas vayan a suplantar a las vegetales.

"A nivel mundial, el mercado de las drogas sigue estando dominado en ciertos aspectos por las sustancias de origen vegetal, debido, en parte, a la importante contribución del cannabis y también al crecimiento del mercado de la cocaína", sentencia el informe.

Esta conclusión atenúa la advertencia lanzada hace un año por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), un órgano autónomo del sistema de Naciones Unidas, de que las drogas sintéticas podrían estar empezando a desplazar a las de origen vegetal.

Con todo, la Onudd insiste en el enorme peligro que conlleva la proliferación, especialmente, de los opioides sintéticos entre los que menciona la situación del fentanilo, cien veces más potente que la heroína, en Estados Unidos, o los nitazenos en el centro y el oeste de Europa y África, aún más potentes.

Aunque la Onudd indica que hay una amenaza real de que el consumo de ese tipo de drogas aumente en otras regiones, como Europa, también indica que hay dudas sobre esa evolución, debido a varios factores.

Primero, porque hay indicios de que el fentanilo no atrae a nuevos consumidores de opioides, aparte de los que ya usan esas sustancias.

Además, el mayor riesgo de sobredosis mortales reduce el número de usuarios.

Otros factores son que el consumo de heroína está bajando en Europa y que la posibilidad de una elevada competencia por el mercado puede reducir los márgenes de beneficios de los productores.